Posts Tagged ‘participación cívica’

« Libertad de expresión »

May 10, 2026

*

Ricardo F. Morin
Serie del búfalo, n.º 2
48″ x 48″
Óleo sobre lienzo
1978

Durante una conversación, uno de los participantes afirma: « Ellos simplemente no comparten nuestros valores ».  De inmediato, otro lo defiende: « Eso es libertad de expresión ».  Sin embargo, nadie pregunta a quién se refiere « ellos », ni qué valores están en juego.  En ese momento, la conversación cambia de dirección y la respuesta pasa a ocupar el centro.

Entonces, un participante, situado a un lado, lo refuerza: « Puede decirlo ».  Al otro extremo de la mesa, otro replica: « No debería decirlo ».  Un tercero interviene y repite: « Es libertad de expresión ».  Pero nadie vuelve a enunciar la frase completa, ni pide al hablante que nombre los valores, ni que identifique a quién incluye « ellos ».  Así, las palabras que dieron origen al intercambio dejan de orientar lo que sigue.

A continuación, alguien intenta volver a la frase y pregunta: « ¿A quién te refieres con “ellos”? ».  El hablante no responde.  En cambio, otra voz irrumpe y repite: « Eso es libertad de expresión ».  La pregunta no se sostiene y el intercambio retoma el curso fijado por la respuesta.

Entonces, un participante restituye la frase: « Ellos simplemente no comparten nuestros valores ».  Otro responde: « Eso es libertad de expresión ».  Por un momento, la frase y la respuesta quedan juntas.  Nadie determina si la respuesta responde a lo dicho.  Nadie pregunta si la afirmación puede examinarse.  El momento pasa.  

Desde ese punto, cada intervención se dirige a la respuesta y no a la frase inicial.  Uno insiste en el derecho a decirlo, mientras otro rechaza esa defensa.  Sin embargo, nadie exige que el hablante defina « nuestros valores », ni que precise en qué consiste la supuesta falta de correspondencia.  La frase deja de regir el intercambio.  Aquellos a quienes se designa como « ellos » no son identificados; quedan separados sin ser nombrados.  La frase los excluye sin precisar quiénes son.

A partir de entonces, la expresión se repite.  Se emplea tanto para amparar al hablante como para oponerse a esa defensa.  Pero no remite a la frase.  Permite que cada participante adopte una posición sin esclarecer lo dicho.  La expresión pasa a funcionar como señal de alineamiento, no como una instancia de examen.

Al final, la frase queda sin resolverse: no se examina, no se sostiene, no se retira.  Se deja atrás.  El rechazo se mantiene.  La expresión permanece en uso y el intercambio continúa a partir de ella.

Ricardo F. Morín
Abril de 2026
En tránsito

« Inmigración »

May 9, 2026

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Ricardo F. Morín
Serie del búfalo, Nº 7
36″ x 78″
Óleo sobre lienzo
1979

En un foro público, un participante dice: « Este país fue construido por personas que llegaron de otros lugares y se establecieron aquí con el tiempo ».  Otro responde: « Las personas que entran sin autorización deben ser expulsadas ».  Ambas afirmaciones permanecen.  Nadie las vincula entre sí.   

Un participante a un lado dice: « Mis padres llegaron aquí y se hicieron ciudadanos ».  Desde el otro extremo, alguien responde: « La ley debe aplicarse ».  Un tercero afirma: « Tiene que haber orden ».  Nadie pregunta cómo fueron recibidas esas personas en su momento.  Las afirmaciones permanecen separadas.

Alguien vuelve al punto anterior: « ¿Cómo se determinaba la situación de las personas cuando ellos llegaron? ».  El interlocutor no responde.  Otra voz responde: « Las personas deben venir por la vía correcta ».  La pregunta no se sostiene.  El intercambio continúa a partir de la respuesta.   

A partir de ese momento, cada intervención se dirige a la aplicación de la ley.  Nadie pregunta bajo qué condiciones se aplica esa ley ni a quién alcanza.  Uno insiste en las fronteras.  Otro rechaza la política.  Nadie pregunta cómo se determina la situación de las personas.  Nadie pregunta cómo se clasifica a quienes están presentes.  Las afirmaciones iniciales permanecen.  No se relacionan entre sí.

Entonces, un participante repite la afirmación inicial: « Este país fue construido por personas que llegaron de otros lugares ».  Otro repite: « Las personas que entran sin autorización deben ser expulsadas ».  Por un momento, ambas afirmaciones quedan juntas.  Nadie determina si las mismas condiciones se aplican a ambas.  Nadie pregunta si una limita o incluye a la otra.  El momento pasa.  

Quienes llegaron bajo condiciones anteriores y quienes ahora están sujetos a controles pueden ser nombrados.  No se emplean los mismos términos para ambos.   

Las frases continúan apareciendo.  Sirven para defender posiciones y para oponerse a ellas.  No regresan a las afirmaciones iniciales.  Permiten que cada participante adopte una posición sin vincularlas.   

Al final, ambas afirmaciones permanecen:  una no se examina frente a la otra, ninguna se retira.  Se dejan en su lugar.  La separación se mantiene.  El intercambio continúa sin vincularlas.  

Ricardo F. Morín

Abril de 2026

En tránsito


« Eso fue lo que se votó »

May 8, 2026

 


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Ricardo F. Morín
Serie del búfalo, n.º 3
32″ x 36″
Óleo sobre lienzo
1978

En un cabildo abierto, un participante dice: « Esta política elimina el acceso a servicios públicos —como la cobertura de asistencia médica y de vivienda— para residentes legales que han dependido de ellos ».  Otro responde de inmediato: « Eso fue lo que se votó ».  Todos saben que el tema es la inmigración.  Nadie vuelve a lo que se está haciendo.  El intercambio se desplaza.  La respuesta pasa a ser el centro de la discusión. 

En otro intercambio, alguien dice: «Esta medida autoriza la detención de personas sin audiencia mientras se revisa su situación».  La respuesta llega de inmediato: « Eso fue lo que se votó ».  La frase no se retoma.  El intercambio sigue desde la respuesta. 

Un participante, a un lado, dice: «Se decidió mediante una votación».  Al otro lado, alguien responde:   « Eso no justifica lo que hace ».  Un tercero repite:   « Eso fue lo que se votó ».  Nadie restituye la frase inicial en su totalidad.  Nadie pregunta qué hace la política.  Las palabras que dieron origen a la discusión dejan de orientarla. 

Alguien intenta volver a la frase:  « ¿Qué parte de esto fue lo que se votó? ».  Quien habló no responde.  Otra voz interviene:   « Refleja la voluntad de los votantes ».  La pregunta no se sostiene.  El intercambio se reanuda desde la respuesta. 

Entonces, un participante restituye la frase inicial:   « Esta política elimina el acceso a servicios públicos para residentes legales ».  Otro responde:   « Eso fue lo que se votó ».  Por un momento, la frase y la respuesta quedan juntas.  Nadie determina si la votación responde a lo descrito.  Nadie pregunta si la respuesta da cuenta de la frase.  El momento pasa.  

A partir de ese momento, cada intervención responde solo a la misma respuesta.  Uno insiste en la votación.  Otro rechaza esa defensa.  Nadie pregunta quién pierde el acceso bajo la política.  Nadie pregunta cómo se lleva a cabo el cambio.  La frase deja de dirigir el intercambio.  Se pueden nombrar titulares de residencia permanente, beneficiarios de medidas diferidas, solicitantes de asilo y ciudadanos por nacimiento, pero no se reincorporan al intercambio. 

La frase se utiliza para defender la decisión y para rechazarla como justificación.  No regresa a la frase.  Permite que cada participante adopte una posición sin precisar lo dicho. 

Al final, la frase queda sin resolver: no se examina, no se sostiene, no se retira.  Se deja atrás.  El resultado mantiene lo que se está haciendo.  La frase sigue en uso, y el intercambio continúa desde ella.

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Ricardo F. Morín
Abril de 2026
En tránsito