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« La Intersección de las Creencias Supersticiosas en Venezuela »

February 8, 2025

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Triangulación 36
22″ x 30″
Body color, sanguina, sepia y tinta Sumi sobre papel
2008

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El Poder del Mito y el Cuento

El Cuento ha sido durante largo tiempo la forma en que la humanidad intenta dar sentido a lo desconocido, un hilo perdurable que entrelaza aspiraciones, temores y triunfos en una alegoría.    Los mitos, como los de Júpiter, reflejan nuestro deseo de poder, resiliencia y lo divino, sirviendo como ecos de las luchas que nos definen.    Ya sea en las pruebas de dioses y héroes o en las humildes peripecias de la vida cotidiana, estas narrativas nos ofrecen un medio para navegar por la naturaleza desconcertante de la existencia.

El misterio perdura en los pliegues de la naturaleza, provocando el impulso humano eterno de explicar, justificar y creer.    La superstición prospera donde la incertidumbre prevalece, ofreciendo una ilusión de control, una manera de interpretar lo incontrolable.    Pero, ¿adónde nos lleva esto? ¿Susurra la superstición en los oídos del poder, moldeando las visiones de quienes gobiernan?    Incluso en naciones donde los medios de comunicación protegen a los líderes del escrutinio, la fascinación por lo esotérico persiste, con sus expresiones abiertas pero sus mecanismos velados, oscurecidos por el secreto y el temor conspirativo.

Así como las mitologías modelaron a las civilizaciones, la superstición sigue profundamente entrelazada en las culturas modernas.    Se manifiesta en ritos y rituales, en susurros y observancias calladas, en los gestos de aquellos que buscan certeza donde la razón vacila.    Y sin embargo, por mucho que ofrezca consuelo, ¿impulsa o frena?    Una sociedad atrapada entre la superstición y la racionalidad se encuentra en un umbral, vacilante entre el pasado y las demandas de un mundo en evolución.

La Santería y el Espiritismo en Venezuela

La Santería y el Espiritismo han echado raíces en Venezuela, especialmente en tiempos de crisis.    La Santería, una fusión sincrética de tradiciones afrocaribeñas, incorpora elementos del catolicismo, la espiritualidad indígena y las creencias africanas.    Sus rituales suelen buscar la comunicación con los espíritus, un puente entre los vivos y los muertos.    El Espiritismo, por su parte, también se centra en las interacciones con los muertos y lo sobrenatural.    Ambos sistemas de creencias, aunque distintos, se entrelazan a menudo en el diverso paisaje espiritual de Venezuela.

El Culto de María Lionza

En el corazón de las tradiciones esotéricas de Venezuela se encuentra el culto de María Lionza, una figura enigmática que cruza las fronteras entre las creencias indígenas, africanas y católicas.    Es venerada como una diosa de la naturaleza, el amor y la armonía, y su presencia se invoca en ceremonias en las que se canalizan los espíritus de aquellos que han partido, figuras tan diversas como el doctor José Gregorio Hernández, jefes indígenas precolombinos, iconos militares como Simón Bolívar e incluso el difunto Hugo Chávez.

Uno de los medios más prominentes es Edward Guidice, quien canaliza el espíritu de Emeregildo, una figura a la que se le atribuyen habilidades curativas extraordinarias.    El resurgimiento de estas prácticas se debe en parte a la crisis sanitaria de Venezuela, donde el limitado acceso a tratamientos médicos ha impulsado a muchos a buscar sanación espiritual alternativa.

Superstición y Modernización

La superstición y la modernidad coexisten en una proximidad incómoda, siendo la primera un refugio ante la incertidumbre y la segunda una marea imparable.    En Venezuela, estas creencias permeabilizan no solo el ámbito privado, sino también las esferas del gobierno, la salud y el orden social.    Lo esotérico susurra por los pasillos del poder, permanece en las decisiones de quienes lideran y echa raíces donde las instituciones se desmoronan.

Más allá de la superstición se encuentra la brujería, el acto deliberado de inclinar las fuerzas invisibles hacia la voluntad humana.    Es una fuerza temida, hablada en susurros, con sus practicantes siendo tanto buscados como condenados.    A diferencia de la creencia pasiva, la brujería se impone sobre el mundo, modelando los resultados, influyendo en los destinos.    Existen en los márgenes, pero su sombra se extiende por todo el entramado social.

Mientras Venezuela enfrenta sus tribulaciones, la superstición sigue siendo una fiel compañera.    Consuela, explica, llama.    Sin embargo, entre sus consuelos y limitaciones yace una pregunta:    ¿fortalece o limita?    La respuesta, como siempre, queda en los espacios entre la fe y la razón, entre lo visto y lo meramente creído.

Ricardo Federico Morín Tortolero, febrero 8, 2025, Oakland Park, Fl.

« El Lenguaje del Silencio: Una Elegía a la Nada »

February 3, 2025


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(Un poema en prosa)

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Andreina Teresa Morín Tortolero [1955-2025]

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Vendrá a mí sin estar encarnada;

No aparecerá en su propia imagen;

Veo y siento su espíritu voluble,

y también la veo sin argumentos ni consejos,

en la resonancia de su corazón sobre el mío.

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Llega a mí en un flujo incesante de recuerdos, acallando su ausencia.

Regresas a mí en cada latido de mi corazón…

No hay luz ni sombra, ni color ni textura.

No hay dolor en el abrazo de la incertidumbre.

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Nuestra convivencia deja de existir;

el rencor del miedo se disipa al acogernos la idea.

El dolor se torna silencio, vacío de culpa y arrepentimiento.

Aunque tus pulmones ya no exhalen,

siento el aliento de tu anhelo en busca de la unión.

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Comprendo mejor tu fe inexorable,

sin la punzada de la duda.

El resentimiento nunca tuvo lugar,

pues la franqueza de tu alma todo lo amó.

Te siento en mi pecho, oprimido por no verte,

te veo en la resonancia de tu mente sobre la mía.


El dolor me quiebra el pecho,

siento que muero también,

temo la mezquindad de no aceptar

tu digna y gloriosa ausencia.

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¿Cómo ponderar el amor eterno

sin conocer la eternidad?

No comprendo, y el llanto me ahoga.

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La eternidad es un relato que nos contamos

desde nuestra primera aparición.

Antes, no éramos nada,

y la nada nos impregnó de torpeza

para inventar historias que nos consuelen ante nuestra finitud.

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Somos nada,

y a la nada regresamos.

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Creo en la diosa del amor

porque me sostiene,

pero ni la inmortalidad ni la eternidad dependen de ella.

La abstracción es una pretensión que cree curarse a sí misma.

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No confundas la realidad con la abstracción,

si de ella nada sabes;

la inconsciencia se impregna de lo injustificable.

La contradicción es la realidad más palpable.

La humildad y la neutralidad no existen,

ni pueden ser controladas.

~

La inteligencia es solo una herramienta de ficción.

Somos nada.

~

Las palabras de consuelo rumian en mí y en mi sentir,

presumen llenar el vacío con compasión.

Mas la compasión, como la humildad,

no puede alardear de su ser.

Surgen de la nada

y son nada.

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La conciencia de la muerte nace con la vejez,

cuando nuestra fragilidad se hace tangible.

“Si acabas de nacer, ¿qué sabes de la vejez?”

¿Cómo enorgullecerse… incluso por la mejor de las razones?

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Las palabras evocan el vacío del silencio,

pero no dejan de ser una pretensión.

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El silencio es más profundo que las declaraciones.

Escucha el silencio, colmado de la nada.

Y, sin embargo, una energía inmutable e inalterable.

Persistir es otra vanidad,

un deseo de acumular lo insostenible.

Los paralelismos son paradójicos, y aun así, reales.


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Editado por Billy Bussell Thompson

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(Poema de nuestra madre, María Teresa Tortolero Rivero)

Un alma grande me diste
(julio de 1979)

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Una alma grande me diste
pues cabe un mundo en mi pecho,
sin embargo, vago triste
con el corazón desecho,

Como paria en el desierto,
de mi alma peregrina,
siento el punzar de la espina
y la duda de lo incierto.

Solitario está mi nido.
Sólo ausencia existe en él.
¿Por qué señor tanto olvido,
por qué tanta hiel,
si mi hiciste para amar
y a Ese Amor quiero ser fiel?

(Leido por Andreina, enero 10 de 20025, 4:53 pm)


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(Un proyecto en nombre de Nuestra Señora de Coromoto, marzo 21, 2024, 3:42 am)


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In Memoriam Andreina Teresa

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Nosotros, los hermanos Morín Tortolero:     Alberto José, Ricardo Federico, María Teresa y José Galdino, lamentamos profundamente comunicar a nuestros familiares y amigos el sentido fallecimiento de nuestra amada hermana

ANDREINA TERESA MORÍN TORTOLERO
10 de noviembre de 1955 – 2 de febrero de 2025

El velatorio se efectuó en la Funeraria Tendencia Ecológica, ubicada en la urbanización Las Acacias de Valencia, al lado del CICPC, el lunes 3 de febrero de 2025, a partir de las 12:00 del mediodía.

El sepelio se llevó a cabo en el crematorio Puertas al Cielo, ubicado en La Entrada, Naguanagua, el martes 4 de febrero de 2025.     El Novenario se realiza en la Iglesia El Viñedo de Valencia, Venezuela a partir del 5 de febrero a las 4:30 pm

Agradecemos profundamente su compañía y apoyo en estos momentos de inmensa tristeza.


Entre Valencia, Venezuela y Fort Lauderdale, Fl.

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« La condición humana »

January 19, 2025

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Ascension 3, 2005 CGI de Ricardo Morin

Introducción


En un mundo donde a menudo exigimos certeza y control, nos encontramos fragmentados y atrapados en cajas que nosotros mismos hemos creado, incapaces de abrazar la totalidad de nuestra existencia.    La imagen ante ustedes captura esta tensión:    un cuerpo suspendido en un delicado andamiaje, expuesto pero atado, vulnerable pero distante.    El rojo carmesí que pulsa a través de la radiografía de esta figura refleja la intensidad emocional de nuestros conflictos internos:    creencias irracionales, soledad y la distorsión de nuestros propios sentimientos.    Aquí, encontramos un cuerpo que está presente y ausente al mismo tiempo, como el yo que intentamos controlar a través de dogmas rígidos, convicciones infundadas o la falsa seguridad de suposiciones no cuestionadas.

Tales creencias, presentes en la religión, la política y la cultura, ofrecen una apariencia de control en un mundo que no podemos comprender completamente.    Sin embargo, a menudo nos atan más de lo que pensamos, llevándonos lejos de la autocompasión y una comprensión más profunda.    Nos aferramos a ellas como anclas, buscando certeza, pero al hacerlo, solo nos aislamos más, oscureciendo la posibilidad de transformación y sanación.    Así como el cuerpo permanece entero, aunque fragmentado, también podemos encontrar sanación al dejar ir las ilusiones que distorsionan nuestro sentido del yo.

Esta imagen invita a reflexionar sobre la tensión entre nuestros deseos de control y la realidad de nuestra vulnerabilidad emocional.    Nuestra condición humana nos impulsa a regresar al cuerpo, a nosotros mismos, y a la verdad del ser, libres de las distorsiones que nos impiden abrazar la autenticidad cruda de la vida.

Sección I

Irracionalidad


La ignorancia es una condición esencial de nuestra existencia, a pesar de nuestro deseo arrogante de controlar el conocimiento.    Somos como viajeros en una densa niebla, atisbando sombras de árboles que parecen estar tanto cerca como lejos, cada paso revelando algo nuevo mientras oculta lo que pensábamos entender.    Esta niebla invita a la exploración, no a la erradicación, ya que su presencia nos recuerda que la certeza es una ilusión.    En el momento en que intentamos disiparla por completo—exigiendo certeza y dominio—rechazamos la profundidad y riqueza de la incertidumbre y la cambiamos por la rigidez de creencias superficiales y dogmáticas.    Aceptar esta incertidumbre es aceptar la vastedad de lo que permanece desconocido, liberándonos de la parálisis de una falsa claridad.

Sección II

Poder transformador del amor y la autocompasión


El amor tiene el poder de sanar heridas invisibles, pero primero es una semilla dentro de uno mismo.    Cuando se nutre, esta semilla crece en una conciencia de la fragilidad compartida de la existencia—el reconocimiento de que nadie es inmune al sufrimiento.    Considera la solidaridad silenciosa en una palabra amable dirigida a un extraño, el vínculo tácito formado en momentos de duelo compartido o la simple gracia de perdonar los defectos de otro, sabiendo que los propios también son imperfectos.    Estos actos nos recuerdan que no estamos aislados en nuestro sufrimiento, sino conectados a través de él.    Al reconocer esta interconexión, cultivamos una compasión que trasciende la individualidad.    Nos permite honrar la humanidad en los demás mientras aprendemos a honrarla en nosotros mismos.

Sección III

La soledad frente a la desesperación


Piensa en la soledad como tu característica definitoria, un reino donde tus pensamientos y sentimientos pueden existir sin filtro, sin cotejar o tocar comparación.    El desespero, sin embargo, surge cuando esta soledad se convierte en un entorno hermético de repetición, de deseos no satisfechos, una distorsión que amplifica la ausencia de validación externa en una necesidad consumidora.    Percibir la soledad como desesperación es confundir un estado natural con un anhelo poco saludable, como confundir el silencio con el vacío.    La soledad ofrece claridad, un espacio para reflexionar y crecer, mientras que la desesperación, aunque dolorosa, puede enseñarnos dónde necesitamos nutrirnos más.    Al replantear la desesperación como un síntoma en lugar de una condena podemos transformarla en una oportunidad para el autoconocimiento.

PostScriptum


Al reflexionar sobre el recorrido de estas ideas, me viene a la mente una época de hace casi 16 años, cuando encontré consuelo en los escritos de Jiddu Krishnamurti, un maestro espiritual que mi madre había estudiado en mis años más jóvenes.    Sus ideas, al igual que el budismo antes de ellas, sirvieron como un preámbulo, un atisbo de una comprensión más profunda que no logré comprender completamente hasta más tarde en la vida.    Solo en mis cincuenta, después de abrazar la escritura como una forma de expresión creativa, comencé a desentrañar las capas de verdad ocultas en sus palabras.


Durante este período, mi editor, con quien compartí mi creciente interés por Krishnamurti, lo caracterizó como excéntrico (“kook”), una etiqueta que parecía reflejar las contradicciones inherentes en la filosofía de Krishnamurti.    Mi admiración tanto por Krishnamurti como por mi editor estuvo marcada por un conflicto interno.    Luchaba por reconciliar las imperfecciones que veía en ambos con mi propio sentido de integridad e independencia.    Con el tiempo, llegué a comprender que sus imperfecciones no eran diferentes de las mías—y que la sabiduría que buscaba no estaba en su perfección, sino en la aceptación misma de la imperfección.


Esta aceptación me permitió aprender de ambos, mientras mantenía mi propia autonomía, un recordatorio de que el crecimiento no proviene de una certeza impecable, sino de la capacidad de navegar por la contradicción y la complejidad.    Así como podemos encontrar la verdad en nuestra propia comprensión imperfecta, también podemos extender compasión a los demás, reconociendo sus contradicciones como parte de la experiencia humana compartida.


En este viaje, he aprendido que la tensión entre certeza e incertidumbre no es algo que resolver, sino algo con lo que vivir—un espacio donde la autocompasión y la sabiduría pueden crecer, aunque imperfectas.

Ricardo Federico Morín Tortolero

Bala Cynwyd, Pa, enero 19, 2025

« Una alegoría geométrica »

May 26, 2024
Serie del Medio Áureo # 1 realizada por Ricardo Morín (artista plástico americano, nacido en Venezuela –1954), pintura digital ©2023

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A mis padres

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Prefacio

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“Una alegoría geométrica: donde el equilibrio y el orden reflejan la aplicación de la justicia, la templanza y la sabiduría”.

Ricardo F. Morín

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« Una alegoría geométrica » es uno de los muchos relatos que he escrito, cada uno de ellos vinculado a un desarrollo filosófico lineal coherente.    Son un reflejo como una antología autobiográfica:   es decir de experiencias, emociones e intuiciones, lo que los hace difíciles de augurar.  Es como si reflejaran un mundo interior que evoluciona en tiempo real y se ve influido por los acontecimientos de la vida.   La autenticidad y la espontaneidad son una fase clave, aunque los temas y las conexiones entre ellos no siempre sean evidentes.  Estoy comprometido con este proceso creativo intuitivo y confío en que resonará en los lectores a su manera y en su momento.

« Una alegoría geométrica » examina la vulnerabilidad humana, las desigualdades sistémicas y el autoritarismo en la configuración del destino de un país.  Aborda cuestiones contemporáneas que son instructivas para la sociedad venezolana y echa un vistazo a las fuerzas históricas que la conforman.  Describe la dinámica entre el autoritarismo y el electorado y muestra cómo la autocracia y los gobernados se entrelazan y mantienen un ciclo de control indefinido.   Aunque se presentan como ideales en sí mismos, sin causalidad ni solución; en última instancia pretenden eludir la responsabilidad colectiva y cortar los vínculos con el bien común.  Entre los temas abordados figuran el principio de la libertad y sus límites, los retos asociados a la gestión de la complejidad y la justicia en una sociedad defectuosa e imperfecta (como toda sociedad) y el cuestionamiento de una sociedad en la que, por defecto, se yuxtaponen ventajas y desventajas constantes.  Estos puntos sirven para subrayar la necesidad de democracia y de una buena comprensión de los derechos humanos.  En definitivo, se trata de proyectar la preservación de los valores de una sociedad.

Ricardo Federico Morín Tortolero

Bala Cynwyd, Pensilvania, 25 de mayo de 2024

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Tabla de contenido

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  • Capítulo 1 – « Un lenguaje escrito »
  • Capítulo 2 – « Nuestra imprudencia »
  • Capítulo 3 – « Un panorama personal »
  • Capítulo 4 – « Un diálogo »
  • Capítulo 5 – « Abstracto »
  • Capítulo 6 – « Crónicas de Hugo Chávez »
  • Capítulo 7 – « El modo alegórico »
  • Capítulo 8 – « Una alegoría geométrica »
  • Capítulo 9 – « La primera cuestión » :   Sobre el resentimiento social.
  • Capítulo 10 – « La segunda cuestión » :   Sobre la gobernanza militar.
  • Capítulo 11 – « La brecha entre los partidos políticos »
  • Capítulo 12 – « La autocracia »
  • Capítulo 13 – « La primera prueba » :   Sobre el enemigo en común.
  • Capítulo 14 – « La segunda prueba » :   Sobre la anarquía represiva.
  • Capítulo 15 – « La tercera prueba » :   Sobre el imperativo de priorizar la democracia.
  • Capítulo 16 – « La cuarta prueba » :   Sobre la violencia.
  • Capítulo 17 – « La quinta prueba » :   Sobre los derechos humanos.
  • Capítulo 18 – « La prueba final » :   Sobre la liberación de la injusticia.
  • Reconocimiento.
  • Bibliografía.

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Capítulo 1

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« Un lenguaje escrito »

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A veces me doy cuenta de que busco engalladamente seguridad donde no existe.   Mis mejores impulsos se convierten en los peores.   Tal vez escribir sea el empeño de la consciencia por superar su fragilidad.   ¿Me aliviará el paso del tiempo de esta inquietud?

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Capítulo 2

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Al igual que la pandemia de COVID, los incendios forestales de Canadá en 2023 me obligaron a aislarme.  Aunque el cambio climático es un factor contribuyente, es importante que se reconozca la complejidad del problema.  Los incendios han devastado una superficie de 18 millones de hectáreas, desplazando unas 235.000 personas, y los científicos enfatizan la necesidad de una descarbonización global para mitigar el cambio climático.

Las consecuencias del cambio climático se reflejan en un aumento de problemas de salud como bronquitis, enfisemas e infartos.  La degradación del medio ambiente ha causado daños irreparables y los esfuerzos para adaptarse al cambio climático – como la cartografía del ADN de la flora y la fauna – se enfrentan a grandes retos.  La desertización de muchas regiones es un problema acuciante.  La Organización Internacional para las Migraciones y el Banco Mundial calculan que en 2050 habrá más de mil millones de refugiados así como un aumento espectacular de las guerras civiles.

Aunque los científicos reconocen el impacto irreversible de la humanidad sobre la geología, la biodiversidad, el clima y los ecosistemas de la Tierra, es esencial tomar en cuenta la imprevisibilidad humana para mitigar las amenazas actuales.   Los esfuerzos para adaptarse al cambio climático y restablecer el equilibrio son fundamentales, pero deben basarse en una comprensión realista de los retos que tenemos por delante.   ¿No sería ilusorio confiar en que las generaciones futuras restablescan el equilibrio?   El declive de la conciencia política y el autoritarismo imperante están creando una convergencia perjudicial que favorece la irresponsabilidad a la hora de resolver los problemas medioambientales del mundo.

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Capítulo 3

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Mi amigo Billy Bussell Thompson [BBT] me ayuda a orientar esta narrativa.  Agradezco su acompañamiento y enseñanzas sobre la metodología de investigación.  Al estilo de diálogo, por sus refutaciones encuentro inspiración.   Una alegoría geométrica nace después de diez años sin encontrar un registro adecuado para escribir sobre Hugo Chávez.   Postergué su realización por otras narrativas, aunque eso apenas acalló mi inquietud.    

A mi juicio Chávez representaba una mezcla entre antioligarca y caudillista.  Aparte de su ideología partidista bajo el marco del socialismo del siglo XXI, su liderazgo fue al mismo tiempo antiliberal.  Quiso ser protector de los pobres, haciendo ricos a muchos sin merecerlo [i].  Quiso pulir su imagen de demócrata y acabó convirtiéndose en autócrata.  Concentró la toma de decisiones en torno a sí mismo, anuló los límites de los mandatos e instaló a partidarios leales y así reforzó su poder.  ¿No estaría justificado preguntarse si sus acciones fueron también el resultado de la sociedad venezolana?

Chávez inició acuerdos de cooperación militar con países como Cuba, Rusia y el Iran.  También tenía enlaces estratégicos con grupos guerrilleros como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), además de apoyar a organizaciones comunitarias locales conocidas como Colectivos.  Hasta el día de hoy, contribuyen al legado de su régimen.

Estoy en busca del significado de los veinticinco presidentes militares electos [ii] que gobernaron durante 172 años desde 1811.  En 1958 comenzó un período de democracia representativa (con la sucesión de diez presidentes civiles) durante un período de cuarenta años que terminó con el régimen de Chávez en 1998.  Chávez volvía al autoritarismo y socavó las instituciones del Estado mediante políticas y medidas que concentraron el poder, reprimieron la disidencia, debilitaron el Estado de derecho, abolieron los controles y equilibrios democráticos y promovieron un culto a la personalidad.

Antes de su muerte en 2013, Chávez nombró sucesor a su vicepresidente, Nicolás Maduro (conductor del Metrobus de Caracas en la década de 1990).  Al año siguiente, Venezuela se enfrentó a una crisis aguda:  alta inflación, violencia paramilitar y escasez crónica de artículos de bienes esenciales como alimentos y medicinas.  Estos problemas desencadenaron protestas generalizadas y disturbios civiles.  El debilitamiento de las infraestructuras del país provocó cuellos de botella en el suministro de gasolina, agua y electricidad, y reforzó la idea de un Estado fallido.  Las causas de esta espiral descendente se atribuyeron a los estrictos controles de precios y a la corrupción rampante en el seno del gobierno.  

Desde 2014 a 2023, las comisiones de las Naciones Unidas denuncian el conflicto geopolítico que emana de Venezuela y la intensificación de los crímenes de la “lesa humanidad“.   Afirman que el Estado venezolano hace uso de los agentes de inteligencia para el hostigamiento del disenso civil y político.

La prensa internacional ha tomado nota de la fuga de fondos y la destrucción de los recursos naturales.    Los bancos quebraron debido a la malversación de fondos.  Las sanciones impuestas por los Estados Unidos [iii] y la Gran Bretaña congelaron las inversiones de Venezuela en el extranjero para evitar su desfalco.  La hiperinflación ha contribuido a la movilización de ocho millones de solicitantes de asilo en el extranjero (el 25% de la población venezolana). 

En 2018 las elecciones presidenciales estuvieron en el centro de la atención internacional.  La crisis se centró en quién se convertiría en el presidente venezolano.    El país estaba dividido entre Juan Guaidó y Nicolás Maduro.    En 2019 el Consejo Nacional Electoral ya había descartado a Guaidó como candidato a las próximas elecciones.   Seguido lo cual, la oposición pidió una comisión asamblearia para gestionar los bienes en el extranjero, aparentemente siguiendo un plan predeterminado.  En marzo 2023 otra parte de la oposición propuso una estrategia para la rehabilitación de Guaidó (y su Gobierno de transición).  Sin embargo, no estaba claro cómo sería esta estrategia.  El otro candidato Henrique Capriles, quien había sido inhabilitado por la Contraloría, también creía tener una oportunidad.  Recientemente, el Tribunal Supremo de Justicia (en vigor desde 1999) anuló los resultados de las primarias de la oposición (ganadas por María Corina Machado), permitiendo al actual Presidente, Nicolás Maduro, presentarse sin oposición.    A 71 días de las elecciones, el Consejo nacional Electoral autorizó finalmente reestablecer la oposición con el candidato Edmundo González Urrutia, pero pese a que las encuestas de salida mostraron un 70% a su favor, el Consejo Nacional Electoral declaró ganador a Maduro con una diferencia de 7% sin mostrar las actas de los resultados finales.  

Las sanciones se prorrogan , pero no se dan las condiciones para una intervención internacional.   Para muchos la divergencia de estrategias no tiene substancia.

Aunque, las historias que surgen de estos acontecimientos han iluminado mi comprensión, sigo incrédulo y hastiado ante el sufrimiento de mis compatriotas.

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  • NOTAS FINALES

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Capítulo 4

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« Un diálogo »

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BBT insistió:

  • El fracaso de la política venezolana no es diferente del de otros países.  Hay mil factores que influyen en la política.  No hay que olvidar el hecho colonial en América, donde tenemos una larga historia de caudillismos.  Las revoluciones se producen cuando hay una minoría educada que se siente privada de derechos y está enfadada de los excesos de la clase dirigente.  Dadas las desigualdades, uno se pregunta por qué las generaciones anteriores no se rebelaron.  La respuesta puede estar en ese viejo dicho venezolano “¿cuánto hay pa’ eso?”.  Ahí está la semilla de la corrupción endémica.

Cada vez, le respondí de forma diferente, pero en esencia he esgrimido el mismo argumento:

  • Tengo que centrarme en los hechos concretos.  Venezuela no se librará del extremismo hasta que se elimine el reciente legado de Cuba y su radicalización de mercenarios.  Están robando los recursos venezolanos a cambio de la protección de una élite gobernante.  Sin embargo, creo en la posibilidad de que otras voces lideren la salvación del país.

BBT apuntó:

  • Hay muchas otras ideas.  Cuidado con la reinvención.  La escritura debe eliminar ante todo los malos entendidos.  Exige generalidad incluso si se basa en las propias observaciones.  Posible pero creíble es mejor que posible pero no convincente.  La narración debe ser identificable.  Sólo entonces adquiere relevancia y permanencia.

Respondí:

  • Estoy de acuerdo en que cualquier intento por contar una historia debe estar sujeto a la veracidad.  También es cierto que un simple recital de hechos sin empatía resultaría trillado.  Escribir con calidad es como tú mismo lo has expresado en muchas ocasiones.  La falsedad y la doblez del demagogo nunca serán un ejemplo para nadie.  Uno amenaza su propia existencia por el deseo de estar separado, sumido en el capricho del nacionalismo.  No se trata de Cuba contra Venezuela o de Venezuela contra Cuba o de un sistema de gobierno contra otro.  La autocracia se encuentra en todas las naciones y su violencia es evidente tanto en sus gobiernos como en sus pueblos.  Mi planteamiento no es polemizar, sino el de buscar el trasfondo de los disturbios en Venezuela.  No debemos descuidar nuestra propia historia.  Comprenderla significa examinar las posibilidades y la inclusividad de si lo que es posible para un pueblo puede serlo para otros.  Comprenderemos nuestra historia cuando lleguemos a un acuerdo sobre nuestro propósito.  Cada individuo lo determina a través de sus propias acciones.  Asegura y une, y no permite que se olviden los errores.

BBT repuso:

  • En primer lugar, debes conocerte a ti mismo, conocer tus ideas inexplicables – tus intuiciones – y lo que quieres conseguir como escritor.  Observar, sí, ver el conjunto sin intentar reducir tu comprensión a una fórmula matemática.  Es importante no desoír que no tenemos acceso a todas las respuestas.  La Historia es mucho más que factores políticos y económicos.  La naturaleza de la Historia es inmensa.  Es imposible corregir todos los errores de la historia.  Las preguntas y respuestas cambian dependiendo de una realidad global en transformación que es demasiado compleja para que podamos comprenderla en su totalidad.

Concluí:

  • Ciertamente toda interpretación implica múltiples preguntas, incluso después de terminado el texto. Tal vez escribir esta narración no sea más que una criba de la herencia venezolana por mí mismo.  En respuesta a tus consejos me viene a la mente una perspectiva de mi propia experiencia como profesor de visualización en perspectiva.  Entre los estudiantes, coincidimos en que es necesario un punto de vista coherente para crear un espacio creíble, sea cual sea el método.  Esta narración también materializará la secuencia de los acontecimientos para cuestionarlos.

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Capítulo 5

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« Abstracto »

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« Una alegoría geométrica » es el resultado del socialismo proclamado por Hugo Chávez, el cual se convirtió en un régimen autocrático.  ¿No estaría justificado preguntarse si sus acciones son también el resultado de la sociedad venezolana y no el subproducto de un precursor extranjero?

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Capítulo 6

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« Crónicas de Hugo Chávez »

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Hugo Chávez nació el 28 de julio de 1954 en Sabaneta, Venezuela, y falleció a la edad de 58 años en Caracas, el 5 de marzo de 2013 a las 16:25 horas VET (20:55 UTC), según informa la prensa oficial venezolana.   Se autodenominó líder de la Revolución Bolivariana.   Entre los elementos más destacados se encuentran el énfasis en el nacionalismo, un sistema político centralizado y la participación de los militares en la política.   Esta ideología se conoce como chavismo.

Hugo Chávez (de 11 años) en sexto grado, año 1965 (Foto: Reuters).

Hizo su niñez en ese pequeño pueblo de Los Llanos en el noroccidental estado Barinas (cuya geografía está asociada a cacicazgos desde la época prehispánica).  Chávez era el segundo hijo de seis hermanos varones.  Sus padres no podían mantener a todos los hijos.  Así que él y su hermano mayor Adán vivían en la ciudad de Barinas con su abuela paterna.  Según Chávez ella tuvo una gran influencia emocional en él.  Cuando murió, Chávez le dedicó un poema cuya última estrofa reza así:

Rosa Miriam Elizalde y Luis Báez:   Chávez Nuestro, (Casa Editora Abril.   La Habana Vieja, Ciudad de la Habana, Cuba).   2007. pp. 367-369

En su segundo de bachillerato Chávez empezó a recibir asesoramientos extraescolares de los activistas José Esteban Ruiz Guevara y Douglas Ignacio Bravo Mora.   Ellos le enseñaron en clase de Historia donde se familiarizó con el marxismo-leninismo y conoció los principios de la Revolución Cubana.

A los 17 años ingresó en la Academia Militar de Caracas.    Pensó que allí también podría formarse como jugador de béisbol para luego abandonar la academia lo antes posible.    Pero si bien le entusiasmaba la idea de ser un hábil lanzador zurdo, no pudo hacer realidad sus ambiciones.    A pesar de su falta de interés, se quedó en la academia y se graduó en 1975 entre los últimos de la clase.

Chávez comenzó la carrera militar como teniente segundo del ejército.  Su primera misión fue capturar a guerrilleros de izquierda.  Durante la persecución, Chávez se identificó con ellos.  Creía que luchaban por una vida mejor.  En 1977, Chávez estaba harto de la disciplina y las constantes advertencias del ejército y estaba dispuesto a poner fin a su carrera militar y unirse a los insurgentes.  En busca de la confirmación de sus objetivos se reunió con su hermano Adán, quien le convenció para que permaneciera en el ejército:  « . . . , sino yo a lo mejor me voy del Ejército, no tú no te puedes ir me dijo Adán también, no, te necesitamos ahí, cómo que quién me necesita, . . .».  Consciente de su misión, Chávez y algunos compañeros militares fundaron en 1982 el Movimiento Bolivariano Revolucionario – 200 , cuyo objetivo era difundir su propia versión del marxismo en las fuerzas armadas y dar un golpe de estado.

Chávez anuncia su arresto en cadena nacional y llama a las tropas insurgentes a rendirse.

El 4 de febrero de 1992, el teniente Chávez y sus aliados militares dieron un golpe de estado contra el gobierno del presidente Carlos Andrés Pérez.  Sin embargo, la rebelión fue aplastada.  Acorralado en el Museo de Historia Militar de Caracas Cuartel de la Montaña, cerca del palacio presidencial, Chávez se rindió, a condición de hablar con los conspiradores por televisión.   Debía pedirles que depusieran las armas para evitar mayores pérdidas.  La petición fue atendida:  «Compañeros, lamentablemente por ahora los objetivos que nos planteamos no fueron logrados . . . ».  Su mensaje se convirtió inmediatamente en una carrera política.

En 1994, el nuevo presidente Rafael Caldera Rodríguez absolvió a Chávez de todos los cargos.   Tres años después, Chávez fundó el partido Movimiento de la Quinta República [MVR] y reclutó a militares socialistas para las elecciones presidenciales.  A la edad de 43, ganó con una popularidad abrumadora.

En su primer año de mandato, Chávez alcanzó un índice de aprobación del 80%.  Su programa incluía el fin de la corrupción, el aumento de los programas sociales y la redistribución de la riqueza.  Jorge Olavarría de Tezanos Pinto [1933-2005] acabó convirtiéndose en una de las voces de la oposición, aunque incialmente las había rechazado.  Al final de las elecciones, Olavarría se volvió su principal oponente.  En 1999, en presencia de Chávez al frente de la Asamblea Nacional, Olavarría pidió la destitución de él por considerar que atentaba contra el orden democrático.  Argumentó que Chávez estaba violando la Constitución de 1961 al nombrar a miembros del ejército para cargos gubernamentales.  Sin embargo, el programa populista de Chávez ya prevía la redacción de una nueva constitución que debía ser aprobada por unanimidad de los partidos políticos.  Esto le permitió elegir a los oficiales militares y le dió el control del poder estatal, incluido el Consejo Nacional Electoral.   Esta nueva constitución – ratificada el 15 de diciembre del mismo año – preveía nuevas elecciones para todos los cargos gubernamentales.   En las “megaselecciones” de 2000, Chávez consiguió prorrogar su reelección para un mandato de seis años.  Sin embargo, los miembros elegidos a su favor para un organismo unicameral recién formado no lograron hacerse con el control total de la Asamblea Nacional.  Como consecuencia, la dirección de su partido invirtió la diferencia mediante el mecanismo de la Ley Habilitante para aprobar leyes por decreto.  Al mismo tiempo, Chávez inició un proceso de reforma para reorganizar las instituciones del Estado.  Sin embargo, no se cumplieron los requisitos de la Constitución.  El nombramiento de los nuevos jueces para el nuevo Tribunal [1999] se llevó a cabo sin ningún rigor.  Las competencias de los nuevos jueces parecían excluir su ilegitimidad e incumplimiento.  Cecilia Sosa, todavía presidenta de la Corte Suprema de Justicia [CSJ: 1961-1999], declaró que “la CSJ estaba autodisuelta.”   Consideró el Estado de Derecho enterrado.

Aunque algunos venezolanos preferían apoyar a Chávez como alternativa a un sistema democrático inestable entre los tres partidos (Acción Democrática o AD; El Comité de Organización Política Electoral Independiente o partido socialcristiano COPEI, y la Union Republicana Democratica o URD) que existían desde 1958, la mayoría estaba ahora gobernada por un único partido (el Partido Socialista Unido de Venezuela o PSUV) que era una versión nueva del partido comunista internacional del siglo XX.  Los poderes legislativos y ejecutivos estaban más centralizados que nunca.  No había mayores garantías judiciales de los derechos constitucionales para asegurar la participación de los ciudadanos en un orden democrático.  Chávez estrechó lazos con Fidel Castro y declaró su intención a llevar a Venezuela por un camino similar al de Cuba.  Este acuerdo se denominó VeneCuba.  Chávez suprimió la radio independiente.  Se enemistó con Estados Unidos y otros países Occidentales estrechando lazos con Irak, Irán y Libia.  A principios de 2002, su índice de aprobación cayó al 30%.  Las manifestaciones contra Chávez se hicieron habituales.  Incluso los aliados militares empezaron a desaprobarle.

El 11 de abril de 2002, tuvo lugar una manifestación con más de un millón de personas.  Marcharon hacia el palacio presidencial y exigieron la dimisión de Chávez.  La protesta fue pacífica hasta que aparecieron agentes de la Guardia Nacional y paramilitares enmascarados.  Dispararon contra la multitud.  La llamada Masacre de El Silencio se cobró la vida de muchos manifestantes.  Estos sucesos desencadenaron la sublevación de varias divisiones militares.  Detuvieron a Chávez e instalaron un gobierno de transición bajo la dirección de Pedro Francisco Carmona Estanga.  Al día siguiente, Carmona suspendió la Constitución para crear un nuevo orden.  Disolvió la Asamblea Nacional y el Tribunal Supremo de Justicia.  También destituyó al Fiscal General, al Contralor General y a los gobernadores y alcaldes.  Sin embargo, en menos de 48 horas (el 13 de abril), el ejército cambió de estrategia y retiró el apoyo a Carmona.  El capitán Diosdado Cabello Rondón fue restituido como presidente.  Tras jurar su cargo, Cabello devolvió a Chávez al poder.

El golpe militar llevó a Chávez a purgar a sus aliados y luego surgieron graves conflictos entre su gobierno y la oposición.    En diciembre de 2002, los partidos de la oposición respondieron con una huelga nacional para obligarle a dimitir.    La huelga se centró en la compañía petrolera estatal que generaba el 80% del producto interior bruto (PIB) del país.    Chávez despidió a treinta y ocho mil empleados y los sustituyó por personas de su agrado.    En febrero de 2003 finalizó la huelga y Chávez se hizo con el control total de los ingresos.

Entre 2003 y 2004, la oposición convocó un referéndum para derrocar al presidente, mientras Chávez utilizaba los ingresos del petroleo en el pico de su valor de mercado y los invertía en programas sociales que le reportaran más apoyo.  A finales de 2004, se recuperó su popularidad y el referéndum fracasó.  En diciembre de 2005, la oposición propuso boicotear las elecciones asamblearias para protestar contra el corrupto Consejo Nacional Electoral (CNE).  Como era de esperarse, la coalición de Chávez consiguió aumentar su mayoría en la Asamblea.

En diciembre de 2006, Chávez salió reelegido por tercera vez.    Inició la nacionalización de las grandes industrias como el oro, la electricidad, la minera, la agricultura, las telecomunicaciones, la banca, así como de otras más pequeñas.    Adoptó un paquete de nuevas enmiendas constitucionales para ampliar el poder ejecutivo y su control sobre el Banco Central de Venezuela.    Intentó modificar el derecho a confiscar la propiedad privada.    Propuso convertirse en presidente vitalicio.    Sin embargo, en diciembre de 2007, la Asamblea rechazó el paquete por un estrecho margen.

En febrero de 2009, Chávez volvió a presentar con éxito la misma propuesta.    Bajo el asesoramiento cubano expandió un programa para suprimir la disidencia.    Detuvo a opositores elegidos y cerró todas las televisiones privadas.

En junio de 2011, Chávez anunció que para extirparle un tumor se sometería a una intervención quirúrgica en Cuba.   Buscó ayuda allí a pesar de contar con los conocimientos necesarios en Venezuela.    Sus declaraciones parecían contradictorias.   El electorado dudaba de su competencia para las elecciones.   En 2012, a pesar de su estado de salud, Chávez se presentó contra Henrique Capriles y ganó las presidenciales.

Chávez durante la campaña electoral en febrero de 2012.

En diciembre de 2012, Chávez se sometió a una cuarta operación en Cuba.  Antes de su partida, él anunció su propia transición y nombró sucesor a su vicepresidente Nicolás Maduro (Maduro formaba parte de una troika con Diosdado Cabello [jefe militar] y Rafael Darío Ramírez Carreño [administrador de Petróleos de Venezuela, SA o PDVSA].  Tras intervención quirúrgica en Cuba, fue trasladado al Hospital Militar Universitario Dr. Carlos Arvelo (adscrito a la Universidad Militar Bolivariana de Venezuela o UMBV) el 11 de diciembre, donde permaneció incomunicado.  Algunos miembros del gobierno negaron la acusación de asesinato por parte de los servicios de contrainteligencia venezolanos.  Tampoco era creíble el reporte del ex-fiscal general Luisa Ortega Díaz, según el cual Chávez ya había muerto el 28 de diciembre, como también anunciaron militares desertores en Colombia.  El gabinete de Maduro rechazó las acusaciones.  En sus desmentidos Maduro afirmó que no se había cometido ningún delito.  Pidió entonces a la Asamblea Nacional que postpusiera indefinidamente la toma de posesión.

La Asamblea Nacional votó a favor del aplazamiento.  Entonces se supo que Chávez había muerto el 5 de marzo.  Fue embalzamado en tres etapas diferentes sin que se le practicara autopsia.  A los treinta días siguientes, Maduro ganó las elecciones.

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Capítulo 7

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La resistencia a la autoridad utiliza a menudo un simbolismo que requiere interpretación y va en contra del proceso alegórico.  Como Platón, pienso que el verdadero filósofo debe ser alegorista invertido.  Debe considerar los fenómenos a interpretar en una escala ascendente y atribuirles un valor último sólo en la medida en que revelen su realidad ideal en el mundo de las formas, en lugar de entregarse a especulaciones confinadas al ámbito moral y físico.

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Capítulo 8

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«Allégorie de la Géométrie», del artista barroco francés Laurent de La Hyre [1606-1656], óleo circa 1649 (40 7/8 x 86 1/8 in.) – Museos de Bellas Artes de San Francisco. Roscoe and Margaret Oakes Fund.

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«Allégorie de la Géométrie» [1649] de Laurent de la Hyre encendió mi visión de un gobierno ideal:   una geometría de virtudes, donde reina el equilibrio y el orden se despliega con perfecta simetría.   La justicia, la templanza y la sabiduría forman el trígono de la armonía, cuya interacción da forma a un gobierno tan preciso y continuo como las líneas del compás, un testimonio perdurable del poder de la virtud.   Un gobierno virtuoso, al igual que las leyes eternas de la geometría, puede mantenerse como un faro de estabilidad y verdad perdurable.

En el ámbito del gobierno ideal, la virtud es la piedra angular de la relación entre un gobernante y los gobernados.  La virtud se refiere a la excelencia moral y la bondad de carácter que son esenciales para un gobierno ideal.   En este contexto, la virtud no es sólo un rasgo personal, sino un concepto relacional que existe entre el gobernante y los gobernados:   una cualidad que surge de la interacción y la relación entre el líder y el pueblo, en lugar de ser una característica de cualquiera de ellos por sí solo.   Esta comprensión de la virtud tiene sus raíces en la filosofía aristotélica, que enfatiza la importancia de virtudes como la justicia, la templanza y la sabiduría.

Estas virtudes son esenciales para crear una relación armoniosa y justa entre el gobernante y los gobernados, y para fomentar un sistema político que promueva el bien común.   La interacción histórica entre estos roles (el del líder y el de los gobernados) da forma a su destino, identidades, orígenes y valores compartidos.  Acontecimientos históricos – como la colonización de Venezuela y sus prolongadas guerras civiles que involucraron a varios caudillos [desde el movimiento de independencia en 1810 al final del régimen del dictador Juan Vicente Gómez en 1935] – han tenido un impacto duradero en la imagen que el pueblo tiene de sí mismo.  Como en muchos otros pueblos, la perversión de la virtud consiste en una relación geométrica proporcionalmente inversa entre su liderazgo y la perversión de la sociedad que lo produce y elige.  A medida que aumenta el autoritarismo, disminuye la voluntad del pueblo para corregirlo.  La ideología del chavismo no fue un fenómeno aislado, producto únicamente de Hugo Chávez, sino de una tolerancia más amplia hacia el abuso de poder, especialmente entre las élites.  La autodeterminación inspira resiliencia y progreso, pero para comprender las luchas y los logros de los pueblos se requiere reconocer los fracasos del pasado.  De lo contrario, la tarea de gobernar a un pueblo pervertido y sin memoria será difícil de llevar a cabo.  Tanto los esfuerzos diplomáticos como los movimientos políticos internos para lograr un cambio positivo se basan en los principios de la democracia, donde el éxito depende de fomentar la unidad entre los grupos de oposición.

La falta de confianza entre Hugo Chávez y el electorado definió su relación.    Una relación geométrica entre la perversión del pueblo y el autoritarismo de sus gobernantes conecta la trama.  Ambos fueron víctimas y perpetradores, con gobernantes incapaces de hacer cumplir las leyes y el pueblo accediendo a ello.  Chávez y el pueblo buscaban honor y respeto, pero su comprensión de la buena voluntad era errónea.  En cuanto al respeto propio y la falta de respeto, la condición intermedia era la buena voluntad o benevolencia, y un exceso sería una especie de vanidad, mientras que su carencia indicaba una pusilanimidad humillante.  Era posible que al líder y al pueblo les importara más o menos de lo debido la apreciación de una conducta adecuada.  De hecho, el justo medio estaba en la moderación.  Por el mero deseo de ser virtuosos, el líder y el pueblo deberían haber tenido el valor de evitar la deshonra, pero si no lo hacían se convertían respectivamente en opresor y oprimidos sin la virtud del respeto propio.  Aristóteles decía que la virtud debía promoverse como el valor intermedio entre los excesos mediante el sentimiento de deshonra o vergüenza, con el deseo de que este sentimiento fuera noble.  El sentimiento de vergüenza debe servir para evitar el reproche.  Sin embargo, el autócrata temía más el dolor que el valor de enfrentarse.   El pueblo rehuía la confrontación y el reproche mientras que el autócrata daba rienda suelta al rechazo.  Si el pueblo y el autócrata hubieran admitido sus errores, se habrían mitigado las peores consecuencias.  En cambio, Chávez impuso el autoritarismo, tomó el control de los asuntos políticos y socavó la neutralidad civil.   En esto, reflejó a otros autócratas militares y distanció a la nación de su realización.  El papel militar es proteger al pueblo, pero fue el pueblo quien le dio poder a Chávez para falsificar el poder gubernamental y de esa manera profundizó los desafíos de la nación.

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Capítulo 9

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« La primera cuestión »

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  • Sobre el resentimiento social:

La tragedia surgió de una percepción entre compatriotas que esperaban confianza mutua.  El líder pensó que habría deseado una moralidad que hubiera beneficiado a las personas que vivían en la pobreza.  Pensó que habría podido llevar sobre sus hombros la carga de sus esperanzas.  Estaba dispuesto a luchar mediante medidas populistas y, al igual que el pueblo, con un falso sentido de la responsabilidad.  Para ambos, su error era inaceptable.

El gobierno de Chávez se caracterizó por la división:  Un régimen monocrático que se volvió contra la democracia, entendida como pluralismo, generó mayor desconfianza.  Hizo del odio la herramienta preferida, siempre que no se aplicara a sus partidarios. Amplió la brecha entre su déficit democrático y las demandas de sus ciudadanos.  En lugar de apostar por el parlamentarismo, el diálogo o la búsqueda de consensos y acuerdos, optó por la confrontación directa y la imposición de sus ideas mediante la intimidación y la violencia.  La división no ha disminuido con su muerte.   La batalla continúa.  Tras dominar la política durante catorce años, las ideas antioligárquicas y antiimperialistas siguen ardiendo vivas en el imaginario de sus seguidores.

Como parte de las reformas constitucionales, Hugo Chávez añadió un quinto poder, el Poder Ciudadano.  Su reforma proveía lo que llamaba una “soberanía popular” dentro del Poder Público, pero sin agencia legislativa ni sufragio universal.  En 2003, Chávez también encomendó a los ministerios tareas socioeconómicas (Misiones) para combatir la pobreza entre los ciudadanos.  La única condición para los beneficiarios era que fueran miembros de su Partido Socialista Unido de Venezuela [PSUV] que según la crítica equivalía a un control social.  Luego su sucesor, Nicolás Maduro expandió dicho control a través de un sistema creado por la Compañía de Equipos de Telecomunicaciones Zhong Xing Limitada, ZTE Corp. de la China.  

El lema de Simón Bolívar [1783-1830] como ícono populista sirvió de base para la política de Chávez, y también para sus oponentes.  Esto hizo necesario una batalla entre fuerzas opuestas en torno al mito de Bolívar.  Para legitimar su propia versión de Bolívar, Chávez transformó la República de Venezuela en la República Bolivariana de Venezuela.  Según argumenta el periodista Thor Halvorssen para el Economista, Chávez . . . deja una silla vacía en las juntas de gabinete para el espíritu del libertador.  Para fortalecer relaciones internacionales, regaló réplicas de la espada de Bolívar a sus socios en el extranjero [i].  En 2007, desenterró los restos de Bolívar para iniciar una investigación sobre la causa de su muerte.  Insistía en que fue asesinado a pesar de que el estudio (según Reuters) descartó envenenamiento intencional de Bolívar.  Chávez rechazó entonces los retratos existentes de Bolívar, como un óleo de José Gil de Castro de 1827.  Convocó por lo tanto a un equipo para crear su propia versión.  Como tenía acceso al cráneo de Bolívar, Chávez hizo recrear un busto generado tridimensionalmente por CGI o aplicación de gráficos computarizados.  Lo plasmó en murales por barrios pobres.  Su apariencia era más mestiza americana y menos europea que la de José Gil de Castro.

Los venezolanos se acostumbraron a los agravios de Hugo Chávez.   Si bien muchos lo vieron como una encarnación moderna de Simón Bolívar, la relación entre Chávez y el pueblo era compleja.   Ambas partes tenían grandes expectativas, pero no lograron comprender plenamente los límites de la responsabilidad de cada uno.   Este malentendido mutuo condujo a un ciclo de desilusión y desconfianza.

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  • NOTA FINAL

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Capítulo 10

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Emblema del Ejército Bolivariano.

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  • Sobre la gobernanza militar:

Chávez hizo hincapié en estructuras y prácticas equivalentes a los militares en su liderazgo y disciplina políticos.  Este enfoque contribuyó tanto a consolidar su autoridad como líder como a regular los asuntos internos de su movimiento.  Sólo los militares garantizaban el cumplimiento de su voluntad. Utilizó la presencia civil para ganar una sensación de legitimidad.  Una vez que las autoridades administrativas apoyaron a los militares en la defensa de sus pretenciones de poder, la fuerza militar creó un cerco entre el pueblo y el centro del poder.  Esto permitió a los militares obtener las ventajas propagadas por el Estado.  Los militares fingían preocuparse por la justicia, cuando en realidad sólo se preocupan por la seguridad de sus beneficios.  Los militares desatendieron sus deberes constitucionales mientras el presidente les encargaba abusar y torturar la población.  La dicotomía era que, para el chavismo, la lucha contra una oligarquía existente justificaba la creación de una nueva oligarquía bajo los militares.  Tal justificación era moralmente errónea.  Chávez propagó un movimiento proïmperialista que buscaba la unificación de América Latina.  Promovió deliberadamente el extremismo con la intención de corromper la capacidad de resistencia del pueblo.  La verdadera batalla fue entre el fanatismo y la democracia.  Fue una lucha que promovió la intolerancia y restringió los derechos civiles y las libertades fundamentales.  Las cosas se pusieron cada vez más difíciles para el pueblo, que no se atrevía a desafiarla.  La gente se sometió a la servidumbre hasta que tuvo el valor de decir ¡basta!, porque no cambiarían hasta que tuvieran que enfrentarse a ella.

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Capítulo 11

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En un régimen autoritario como el chavista, la autoridad gobernante ejercía un control absoluto sobre todos los aspectos de la vida individualista.  Esto incluía la restricción gradual de los partidos políticos y las ideologías de oposición, así como la manipulación de las clases sociales para garantizar su dependencia.  El objetivo era mantener una estructura jerárquica que beneficiara principalmente a quienes detentaban el poder.  El Estado autoritario de Hugo Chávez pretendía reinventarse a sí mismo y su marca de “Morir por la Revolución” o “Luchar por la Patria Grande” utilizando “Mi Pueblo” y “Mi Nación” como lenguaje de la violencia.  Estas consignas pretenden convertirse en soluciones a los conflictos económicos y sociales, que el Estado militarizado no puede ni quiere resolver.  En ese sentido, “el Presidente para el pueblo” es una aliteración vacía, un embrollo personal, una nada bárbara, cuyo ritmo es el compás de las consignas autoritarias.

El Estado venezolano idealiza la violencia como medio de asimilación.  Declara que la igualdad es una ideología tribal y divisoria, y su apelación a fuerzas externas tiene poco que ver con la defensa de las necesidades de su pueblo.  Si este Estado no crea riqueza debido a su incompetencia, violencia y corrupción, ¿cómo puede explicar su propia victimización en otros lugares?  Es más bien el resultado de una ideología simplista y homogeneizadora al mismo tiempo.  Fusionar así a la población es un error.  Conduce a una espiral descendente de falsas equivalencias y a juicios que marginan las diferentes identidades sobre la base de invenciones y prejuicios.  La sugerencia de alinear una entidad dominante contra un enemigo ajeno mientras se suprime toda variabilidad y diferencia entre grupos es una consigna contraproducente que promueve una noción de virtud exclusiva sobre todas las demás y refuerza un nocivo sentido del privilegio.  Tal condicionamiento ha demostrado ser un proceso desastroso en la historia venezolana.[i]

El papel histórico de los oficiales militares en Venezuela ha sido significativo y ha dado forma a la trayectoria del país para bien o para mal.   Desde las guerras de independencia de 1812, Venezuela ha sido testigo de una serie de conflictos civiles-militares impulsados ​​por caudillos que compiten por el poder.   Esta tendencia se intensificó en la década de 1930 con el surgimiento de la literatura marxista-leninista, cuyo objetivo era politizar las Fuerzas Armadas.   Publicaciones castrenses a través de universidades como las Universidades de los Andes, Zulia y la Universidad Central de Venezuela [ii] buscaron inculcar en los soldados la creencia de que el imperialismo estadounidense, y no el comunismo, era el verdadero enemigo.   Las tensiones geopolíticas entre la Unión Soviética y Occidente alimentaron aún más la politización militar, a medida que los militares buscaban romper con el paradigma liberal ejemplarizado por los Estados Unidos de América.   En particular, a partir de los años sesenta, esto llevó a varios levantamientos militares fallidos contra el gobierno civil democrático de Rómulo Betancourt, a pesar de los vínculos del propio Betancourt con organizaciones procomunistas.   El punto es que estas influencias históricas continúan moldeando la mentalidad del ejército venezolano hasta el día de hoy.

Desde la Guerra Fría, los líderes civiles en América Latina han enfrentado un mayor riesgo de desplazamiento a través de movilizaciones masivas que de golpes militares.   Por ejemplo, de las quince transferencias de poder no constitucionales en la región entre 1990 y 2004, trece fueron iniciadas por civiles, siendo Venezuela una excepción notable.   En medio del resurgimiento del populismo, Hugo Chávez contó con el respaldo del ejército venezolano durante las protestas civiles de 2002 y 2004.   Este apoyo militar surgió de complejas disparidades dentro de la élite civil y militar, mientras que la falta de cohesión entre los partidos de oposición reforzó el control de Chávez – a pesar de toda resistencia.

Al profundizar estos elementos del contexto histórico, la dinámica subyacente del autoritarismo militar y la contínua devolución de la nación, será posible explorar por qué persisten ciertas actitudes, comportamientos y normas sociales, a pesar de todo esfuerzo para cambiarlos.   De ser así, será posible desarrollar respuestas a estrategias y soluciones para un cambio de gobierno – las cuales fomenten una transformación positiva.   Sólo a través del análisis y la reflexión colectiva podremos allanar el camino hacia un futuro más ilustrado y progresista para la sociedad venezolana.

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  • NOTAS FINALES

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Capítulo 12

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No reconocer la validez de las diferencias de opinión socava la verdad.  En términos políticos el instinto de poder por encima de la racionalidad inhibe el desarrollo humano.  En un mundo en el que la elección individual parece primordial, ¿cómo podemos aprender a aceptar la validez de las diferencias?  Si los ideales de quienes ostentan el poder son los únicos admisibles, cualquier grupo contrario queda despojado de legitimidad.  Si nos centramos en las habilidades democráticas, como la escucha activa, el pensamiento crítico y la humildad, podremos detener la degradación de las libertades políticas.  Las exigencias del autoritarismo se reformulan a través del paternalismo.  Para el autócrata, la libertad significa lo que la autocracia quiere.  Del mismo modo el pueblo autoriza al autócrata con lo que quiera.  Pero si el pueblo valora su libertad, no puede permanecer neutral.  El autócrata manipula los vicios del pueblo.  Si queremos hacer frente al autoritarismo debemos reconocer nuestro poder sobre él, en lugar de aceptarlo.  El antídoto contra autoritarismo (el populismo) requiere, sobre todo, previsión histórica y conocimiento.  A quienes no quieren conocer los peligros del autoritarismo, podemos decirles que contenerse no es una opción.  El espectador pasivo es tan cómplice del déspota como el actor que finge estar de acuerdo.  Para el opresor la resistencia es el enemigo.  Para el oprimido la resistencia es el único medio de defensa.  El opresor se mide por el hecho de que quiera eliminar a sus oponentes y todo antagonismo.  La autocracia refuerza la represión y el abuso mutuo.  El silencio del pueblo, a su vez, sólo sirve al opresor.

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Capítulo 13

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  • Sobre el enemigo en común:

¿Hay alguna forma de salir de este ciclo de rivalidades?  Ni el heroísmo ni la villanía aportarán claridad a un pueblo si no hay democracia.  Enfrentar a un partido político contra otro es una narrativa falsa.  La raíz de la desigualdad sociopolítica reside en la falta de comprensión de la gobernanza democrática.  En Venezuela, los partidos de la oposición que se suponían contener a la oposición fueron los mismos que se sometieron a Hugo Chávez en 1999.  Y fueron los mismos que aceptaron el programa de su sucesor Nicolás Maduro en 2014.  A la oposición venezolana le ha costado encontrar la unidad debido a diferencias ideológicas, rivalidades personales y distintas estrategias para superar la crisis.   Las diferencias de opinión sobre asuntos como las negociaciones con el gobierno, el compromiso internacional y el papel de ciertos líderes no lograron una cooperación coherente.  La presión externa también contribuyó a las divisiones dentro de la oposición.  Superar estos obstáculos es esencial para una acción conjunta eficaz contra el régimen autoritario.  En 2023, la oposición no ha conseguido desmarcarse de este camino.  Juan Guaidó (de enero de 2019 a enero de 2023) no logró formar un nuevo gobierno al ser destituido de su propia coalición.  Su partido no es diferente de los que conviven con el autoritarismo y la violencia del Estado.  El hecho de que sea inexplicable sólo genera malestar entre la población.  La polarización resultante aumenta la violencia.  Mientras tanto, el señuelo de la resistencia consiste en transigir con un gobierno caracterizado por la ilegalidad y del que nadie sabe cómo deshacerse.  Todos tienen la misma fuente:  El tercer presidente de la Primera República de Venezuela, Francisco de Miranda, dijo [el 31 de julio de 1812] cuando fue entregado al ejército español para su detención con la colaboración de Bolívar:  “¡Bochinche, bochinche . . .!” (¡Calumnia, calumnia! . . .[i]).  Ésta fue su exclamación en el momento de su captura.  Con bochinche Miranda se refería al engaño de la promesa de liberación a través del desorden y el vicio de los chismes y la intriga que imperaban entre los militares venezolanos.  Persisten hoy el mismo desorden y vicio, la misma corrupción arraigada y política egoísta que durante mucho tiempo han plagado a Venezuela.   La oposición sucumbe al fraude y la demagogia mientras busca amnistía a cambio de favores del líder o busca descaradamente beneficios personales.   Las elecciones se amañan y las promesas se incumplen impunemente.   No es de extrañar que las soluciones y alternativas sean escasas, dada la flagrante incompetencia de los políticos.

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  • NOTA FINAL
  • [i]   John Lynch, Simón Bolívar:   A Life (New Haven:   Yale University Press) [2006], 2007, pág. 62

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Capítulo 14

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  • Sobre la anarquía represiva:

Aunque los poderes políticos hayan comprometido el potencial de los jóvenes, algún día surgirá de ellos una nueva generación que dará un mejor ejemplo.  Tal vez esta visión esté liderada por quienes hoy arriesgan su vida por la paz y la justicia.  Sería posible si el país promoviera las libertades universales.  El precio de la inacción es el fracaso del Estado de derecho, pues sin la aplicación de sus leyes, tanto el pueblo como sus dirigentes se acostumbran a la anarquía.  La nación sólo tiene raíces en la amonestación y la advertencia contra cualquier atisbo represivo de transgresión.  La obligación para con las leyes reside en su cumplimiento.  De lo contrario, ya no hay ley ni libertad.  La libertad de expresión cesa.  No queda más remedio que renovar el Estado de derecho.  Ante el inminente colapso de la nación, el pueblo está obligado a actuar.  Al hacerlo, están cumpliendo con su responsabilidad.  Sin embargo, si no consiguen eliminar la amenaza crónica e insidiosa que ha existido es porque el pueblo y sus dirigentes se han acostumbrado.

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Capítulo 15

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  • Sobre el imperativo de priorizar la democracia:

Los líderes autoritarios distorsionan a menudo los ideales democráticos para justificar su régimen dictatorial; el mundo se enfrenta muchas veces a amenazas sin precedentes como pandemias, guerras y cambios climáticos; y se acelera la agitación de las relaciones humanas.   La actual situación mundial está provocando una percepción sesgada de la realidad; como consecuencia surgen nuevos retos para comprender el mundo.   Para superarlos tiene sentido rediseñar contratos sociales que permitan la innovación y garanticen un futuro sostenible.

Por ello la proclamación de los principios clásicos de la democracia es más importante que nunca.   1) Estado de Derecho:   Un marco jurídico que garantice la igualdad ante la ley, proteja los derechos individuales y responsabilice a los funcionarios del gobierno.   2) Elecciones libres:   Elecciones periódicas libres de fraude, coacción e intimidación, que permitan a los ciudadanos elegir a sus representantes mediante un proceso transparente.   3) Libertades civiles y derechos humanos:   Protección de libertades fundamentales como la libertad de expresión, la libertad de reunión, la libertad religiosa y la libertad de prensa.   4) Separación de poderes:   Un sistema de controles y equilibrios entre el ejecutivo, el legislativo y el judicial del gobierno para evitar que uno de los tres poderes adquiera demasiado poder y garantizar la rendición de cuentas.   5) Un poder judicial independiente:   Un poder judicial imparcial que defienda el estado de derecho, interprete y aplique las leyes con equidad y proteja los derechos de las personas frente a violaciones por parte del gobierno u otros actores.   6) Participación cívica:   Participación activas de los ciudadanos en los procesos políticos, por ejemplo a través de elecciones, protestas pacíficas y participación en organizaciones de la sociedad civil, para exigir responsabilidades al gobierno y dar formas a las políticas públicas.   7) Gobierno receptivo:   Funcionarios electos e instituciones estatales que responden a las necesidades y preocupaciones de la población y dan prioridad al bien común sobre los intereses creados.   8) Protección de los derechos de las minorías:   Medidas de protección para asegurar que sus voces sean escuchadas y sus derechos respetados.   9) Transparencia y rendición de cuentas:   Apertura y transparencia en la gobernanza, por ejemplo acceso público a la información, transparencia financiera y mecanismos para que los cargos electos y públicos rindan cuentas por sus actos.   10) Transferencia pacífica del poder:   Transferencia pacífica del poder entre partidos o grupos políticos opuestos mediante elecciones sin uso de la fuerza ni la coacción.  

En resumen, la democracia requiere la participación activa de los ciudadanos, un compromiso con los valores de estos principios, un esfuerzo constante para superar los retos y el fortalecimiento de instituciones autónomas de gobierno.

En Venezuela, la lucha entre democracia y dictadura es fundamental.   A lo largo de los últimos veinticinco años, la concentración de la autoridad dictatorial militar, bajo un régimen de partido único, ha resultado en la disminución de las libertades individuales y en un deterioro de las condiciones sociopolíticas y económicas.

Reconocer la amenaza inminente de una dictadura es imperativo para el progreso de una nación.   Lograr la unidad, tanto política como económica, depende de la celebración de elecciones transparentes y equitativas en las que el sufragio universal se mantenga confidencial.   Implementar estrategias que garanticen una distribución justa del poder es crucial para atenuar los peligros que plantean los regímenes opresivos y la centralización de la autoridad.

Proteger la democracia garantiza que cada ciudadano contribuya activamente a dar forma al futuro de su nación.   Es esencial frustrar la explotación de las clases sociales por parte de oligarquías y cleptocracias políticas, que priorizan el beneficio personal sobre el bien público.   Fortalecer la democracia requiere invertir en instituciones inclusivas como poderes judiciales independientes y una prensa libre.   Además, es fundamental fomentar el compromiso cívico y promover la educación y el pensamiento crítico.   Es imperativo introducir talleres sobre participación ciudadana y alfabetización digital para todos los grupos de edad.   Además, para lograr la resiliencia y el progreso democráticos es necesario fomentar nuevas políticas de colaboración regional y apoyo internacional, en lugar del aislamiento.

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Capítulo 16

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  • Sobre la violencia:

El fin no justifica los medios como suele decirse.  Si los medios son ilegítimos, lo es también el fin.  La intolerancia de la pluralidad o la diversidad fomenta el abuso.   El problema no es tanto el sistema, la revolución o la ideología, sino el reclutamiento tribal:   el reclutamiento en pasiones políticas, que significa la pérdida de la autodeterminación por la lealtad forzada.   Quienes se unen a una pasión concreta pueden sentirse obligados a ajustarse a la ideología de grupo y abandonar sus propias creencias y valores.  

La justicia es el ejercicio de la libertad.  Sustituir la libertad por el paternalismo y la violencia es pervertirla.  La protección de la libertad consiste en resistirse a la arbitrariedad.  Cuando un pueblo entrega su capacidad de razonar a la sinrazón de sus gobernantes, entrega su propia tarea, la tarea de su espíritu, a la entrega de su mente.  Es necesaria una defensa constante. El precio de ello es rechazar las normas falsas.

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Capítulo 17

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« La quinta prueba »

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  • Sobre los derechos humanos:

¿Qué es lo que inhibe culturalmente?  Venezuela ha heredado una tradición política de escepticismo y de rechazo a la fe colectiva.  Ha heredado un legado de autoritarismo y desconfianza hacia la libertad.  ¿Qué logros increíbles no alcanzaría su gente si el sistema sociopolítico la empodedara en lugar de dudar de ella y reprimirla?  Eso sería la verdadera revolución.

Si queremos tener una sociedad en paz, no podemos lograrla mediante la violencia y la represión.  Hay suficientes recursos para que los venezolanos vivan en paz y en abundancia, pero las fuerzas políticas en conflicto hoy mantienen al país en un estado de miseria.  Es necesario un ajuste en las mentes de los políticos y sus electores si sus argumentos no han resuelto sus diferencias.  Ninguno sobrevivirá aislado.  Si lo hicieran, se corromperían hasta llegar al nihilismo existencial en su negación de todos los principios sociales.  Salvaguardar los intereses sociales del pueblo es la base más importante sobre la que se pueden justificar moralmente los derechos humanos en el gobierno de un país.  La validez filosófica de los derechos humanos descansa en una única cualidad humana:  la capacidad de libertad, es decir, el derecho igual de todos los seres humanos a la libertad, incluida la seguridad frente a la violencia y las condiciones materiales necesarias para la supervivencia personal.  La libertad y el bienestar son requisitos esenciales para las personas razonables.  Aunque el conflicto entre las diferencias sociales y políticas es una parte estructural de la vida comunitaria, todo el mundo debe reconocer que la aplicación de principios éticos ayuda a lograr el acuerdo en una sociedad pluralista.  A diferencia del autoritarismo, que se impone mediante la división, el cumplimiento de la sociedad libre se manifiesta a través de un espíritu ético.   Si el lenguaje y las acciones se convirtieran en el artífice de la ventaja tribal, devaluaríamos cualquier intención de defender los derechos civiles de todas las personas.  Para encontrar un equilibrio entre las distintas posturas, el conocimiento experiencial humano desempeña un papel crucial a la hora de decidir si las normas jurídicas son positivas o negativas.  Para mantener el orden civil hay que encontrar un cierto grado de compromiso.  Así, las leyes se modifican mediante el intercambio de ideas.  Sin embargo, cuando el cambio se produce a través de la eliminación radical de la experiencia humana establecida (la eliminación de leyes anteriores a través de cambios basados en nuevas construcciones ideológicas impuestas por el extremismo), el resultado es el caos absoluto.

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Capítulo 18

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« La prueba final »

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  • Sobre la liberación de la injusticia:

La pregunta es:  ¿Qué será de la nación?    Se requiere honestidad para analizar los prejuicios y la apatía.   ¿Cómo apelar a la consciencia?  Cuando una nación de leyes pierde su liderazgo, a los políticos no les importan ni los votantes ni el país.  Pedir cuentas a los votantes no es diferente de la mendacidad de los políticos, pues no sólo sus fechorías tienen las peores consecuencias, sino también la cobardía de la inacción y el acatamiento de quienes los eligen.  Es el monstruo que vive en cada votante.  Para proteger a la comunidad todos deben defender un destino político con la esperanza de recuperar la nación.

¿Entenderemos el espíritu de moderación que salva la integridad? ¿Comprenderemos la falta de valor?  ¿Rechazaremos nuestro miedo a la insuficiencia?  Si no, ¿persistiremos en la brutalidad?

El futuro del país es tan oscuro o brillante, dependiendo de los deseos y esperanzas de su gente.   La justicia y la libertad no son absolutas.   Por ello, la venganza y el sufrimiento son fuerzas irrevocables.   La comprensión de la naturaleza humana sólo se logra mediante el toma y daca de intereses contrapuestos.   La mayor oscuridad es la falta de voluntad para explorarla.   La paz se basa en el compromiso.   Pero para las personas que abusan de su poder – a quienes hoy llamamos déspotas – el compromiso no es posible porque su poder es ficticio y no están interesados en la verdad.   Su ficción y debilidad son lo opuesto a la verdad y la fuerza que nos multiplica a través del compromiso.   La cuestión de una gobernanza eficaz alienta la búsqueda de explicaciones en lugar de interpretaciones ficticias.   Sin embargo, para comprender las desavenencias que llevan a justificar el abuso de poder, hay que reconocer primero que ninguna civilización produce una mentalidad monolítica y que sería imposible descifrar sus motivaciones o segundas intenciones.   Las luchas de poder forman parte de la imperfecta naturaleza, tanto entre gobernantes de muchas naciones como entre sus pueblos.  Las luchas de poder existen a todos los niveles y entre todo tipo de personas en cada sociedad:  entre empresarios y trabajadores, profesores, sacerdotes, padres, hermanos, cónyuges, et al.   Cada individuo tiene su propia responsabilidad al respecto.   Si cada uno de nosotros examinase sus propias acciones, podría cambiar, no sólo interiormente como hacia el entorno inmediato, sino también hacia la santidad de todos los seres vivos.   Si nos respetamos en nuestra diversidad, encontraríamos las respuestas para un futuro mejor.   Ésa sería nuestra urgencia . . . .

¿Qué conseguimos protestando en contra de la injusticia y las mentiras que la promueven, si no es buscando la compasión por la injusticia que hay en cada uno de nosotros?   Nada cambia el hecho de que elijamos redimirnos.

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Fin

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Ricardo Federico Morín Tortolero.  Bala Cynwyd, Pensilvania, 26 de mayo de 2024

Editor, Billy Bussell Thompson.  Ciudad de Nueva York, Nueva York


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Reconocimiento

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Me gustaría agradecer a Billy Bussell Thompson (BBT) por su cuidadosa orientación editorial.   Sus comentarios me ayudaron a aclarar ideas complejas, lograr un equilibrio entre la verdad emocional y la exactitud de los hechos y fortalecer la credibilidad y los matices de mis argumentos.   Aprecio su generosidad y experiencia, que han mejorado enormemente la calidad de mi trabajo.

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Bibliografía

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  • Arana, Marie.   Bolívar:   American Liberator.   New York:   Simon and Schuster, 2013.
  • Aristotle’s Nicomachean Ethics.   Chicago:  The University of Chicago Press, 2011.  A New Translation by Robert C. Bartlett and Susan D. Collins.  
  • James Baldwin’s Collected Essays:   Notes of a Native Son / Nobody Knows My Name / The Fire Next Time / No Name in the Street / The Devil Finds Work / Other Essays.  Edited by Toni Morrison.   New York:   Library of America.   1998. 
  • Bolívar, Simón.   Discursos (Pensamiento).   Spanish Edition.   Barcelona:   Linkua Ediciones, 2007. 
  • Cohen, Richard.   Making History:   The Storytellers who Shaped the Past.   New York:   Simon and Schuster, 2022. 
  • Diamond, Jared.   UPHEAVAL:   Turning Points for Nations in Crisis.   New York:   Allen Lane, 2019. 
  • Fukuyama, Francis.   LIBERALISM AND ITS DISCONTENTS.   New York:   Farrar, Straus and Giroux, 2022. 
  • García Márquez, Gabriel.   El general en su laberinto.   New York:   Random House LLC, 1989.
  • Guevara, Ernesto (Che).   La Guerra de Guerrillas.   NUEVA EDICIÓN AUTORIZADA Y CORREGIDA.   Republished by Siete Cuentos with Penguin Random House, 2024.
  • Jackson, Michael.   The Politics of Story Telling.   Variations on a Theme by Hannah Arendt.   2nd Edition.   Chicago:   The University of Chicago Press [Distributed for Museum Tusculanum Press].   2013. 
  • Jacobs, Norman.   The Origin of Modern Capitalism and Eastern Asia.   New York:   Octagon Books, 1981. 
  • Martin Luther King: The Essential Box Set: The Landmark Speeches and Sermons of Dr. Martin Luther King, Jr.   Edited by Carson, Clayborne; Shepard, Kris; Holloran, Peter.   Audio book.   New York.   2009
  • Lynch, John.   Simón Bolívar:   A Life.   New Haven:   Yale University Press, 2007.  
  • Miranda, Francisco de.   The New Democracy in America:   Travels of Francisco de Miranda in the United States, 1783-84.   Translated by Judson P. Wood; edited by Ezell, John S. Norman.   Norman:   University of Oklahoma Press, 1963.  
  • Piketty, Thomas.   CAPITAL IN THE TWENTY FIRST CENTURY.    Translated by Arthur Goldhammer.   Cambridge, MA:   Harvard University Press, 2014. 
  • Rangel, Carlos.   Del buen salvaje al buen revolucionario.   Caracas:   Monte Avila, 1976.  
  • Snyder, Timothy.   On Tyranny:   Twenty Lessons from the 20th Century.   New York:   Tim Duggan Books, 2017. 

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« Interacciones Platónicas »

August 5, 2023
Imagen 1: Série Platónica # 00023 - CGI de Ricardo Morin © 2018
Imagen 1: Série Platónica # 00023 – CGI de Ricardo Morín – © 2018.

En las últimas dos décadas, he centrado mis intereses pictóricos en la representación de poliedros regulares, su historia desde el período clásico y sus diferentes motivaciones.   Platón creía que los poliedros regulares representaban los cinco elementos del universo y que ellos formaban una parte sagrada de la geometría.   Para los geómetras modernos en particular, el universo encaja en la forma de un dodecaedro, algo así como una pelota de fútbol.

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Imagen 2: «Platonic Interacciones Platónicas Composite» – CGI by Ricardo Morin– ©2023.
Imagen 2: «Platonic Interacciones Platónicas Composite» – CGI de Ricardo Morín – ©2023.

  «Interacciones platónicas» comenzó con la belleza que encontré en las formas de Platón.   Para mí, la proporcionalidad de la media áurea es de suma importancia.   Sus geometrías se destacan como una armonía visual unificada y congruente.   Similares a las mándalas para la meditación, evocan el universo en general.   En mi visión anido unas dentro de otras en un bosque abiertamente enrejado entre tonos y formas, complementarias y análogas.   Aunque los poliedros regulares sean simétricos, su rotación permite una multiplicidad de ángulos visuales, cada uno lleno de fuerza vital.   «Interacciones platónicas» es un arreglo de imágenes que generan vida.   Las compongo alrededor de la melodía del Preludio de Johann Sebastian Bach – Cello Suite 3 – interpretado por Jon Sayles.

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Imagen 3: Figura 3 «Triangulación platónica» de Ricardo Morín, 22’ x 30”. ‘Body color’ y grafito sobre papel – ©2008.

Ya en 2005 había iniciado una serie de óleos y dibujos titulada «Infinito», la cual partía de las premisas antes mencionadas.   En ese contexto, el perímetro de una pintura abstracta cumple la misma función que la media áurea para la proporcionalidad.   La superposición del ángulo recto del triángulo refuerza la media áurea de la pintura.   La infinitud se implica a través de la propia superficie del cuadro y sus formas abstractas.

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A partir de 2018 abandoné el médium del óleo para dedicarme a las pinturas digitales.   Las pinturas digitales, impresas y manipuladas sobre lienzo, cuentan hoy con sesenta y cuatro imágenes.   «Interacciones platónicas» utiliza cincuenta de éstas, ordenadas secuencialmente.   Además, las organizo en dos mosaicos, uno de 5 x 5 cuadrados y el otro de 7 x 7 cuadrados (tal como se ve en la imagen 2 arriba).

Ricardo F. Morín

Editado por Billy Bussell Thompson

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Bala Cynwyd, Pa., 5 de agosto, 2023

« Una conversación en doce días »

June 28, 2023
Línea Holland America:  Itinerario del Navío Eurodam

Línea Holland America:  Itinerario del Navío Eurodam

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In Memoriam Papá

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El yo cree en el placer, la risa, la buena mesa, el sexo.   Cree en sí mismo, a veces siente orgullo de sí mismo pero a veces se avergüenza de sí mismo.   ¿Quién no carga la mancha de una vergüenza, un faux pas, una oportunidad perdida que, de sólo recordarlos, nos cura de la amenazante hubris de creernos, en términos mexicanos, el mero mero, la madre de los pollitos y el papá de Tarzán?

Carlos Fuentes:    En esto creo:   de la A a la Z; Yo (pág. 193).   Editor Digital Epub:   Hechadelluvia, Nicaragua, 2014. 


PREFACIO:

Escribir para mí es el resultado de razonar a través de la experiencia, tamizar agendas ya sean mías, o ajenas.   Al dar forma a mis narrativas, el proceso inevitablemente se extiende mucho más allá del alcance de una historia.   No puedo fijar los límites de mis emociones, a menos que no haya dedicado tiempo examinándolas.   A diferencia de un escritor profesional, no escribo para ganarme la vida.   Desde hace unos años, debido a la pandemia del COVID, he dejado los pinceles y mi estudio de pintura por la escritura.   Una urgencia define estas narrativas, tal como lo hacía con la plasticidad abstracta de la pintura.   Lucho por una integridad:   algo, a mi parecer, patente a toda obra de arte.

Así es irónicamente que el prefacio de una narración vuelve a ser un epílogo.   Inicialmente, la conversación, entre David y yo, no tenía forma.   Por las evocaciones del pasado estábamos conociéndonos como esposos a lo largo de este crucero.

Esta exploración de las Indias Occidentales y el Caribe se sujetaba a des énigmes.   Para nosotros, fue la exploración de un continente por conocer.     Entre estas tierras del sur residía la fuente de mi angustia, esa Pequeña Venecia [Venezuela]:     ¿Por qué tuve que irme hace medio siglo al gélido Nueva York occidental?   Esta historia presenta tanto la cultura de mi padre como la mía.

En la mutabilidad del tiempo, las confesiones buscan comprensión.   La memoria proviene de las costumbres, la opinión, el deseo, el placer, el dolor y el miedo.   Cada recuerdo manifiesta un cambio.   Como desechos arrojados en momentos de aflicción resurgen.   La sustitución es un acto de reemplazo.

Como errante agrego mis plegarias a los seres restantes.   Al recordar, examino mi propia validez y ambigüedades.   Es un relicario de contradicciones entre la intuición y el hecho.   En esta transición le busco empatía al lector.

Cada enlace entre el hecho y la intuición nos lanza a un universo mejor.   El espíritu humano se eleva por encima de las vicisitudes a través de nuestras esperanzas.

Aquí, deseo incluir mi agradecimiento al profesor Andrew Irving, Ph.D., director del Departamento de Antropología de la Universidad de Manchester, Inglaterra, por su generoso apoyo y orientación.   Hace 26 años que conozco a Andrew, habiendo tenido una vez la oportunidad de colaborar en un proyecto de investigación, titulado The Art of Life and Death:  Radical Aesthetics and Ethnographic Practice [2017].   Mucho antes de la publicación de mi propia página web Observaciones sobre la naturaleza de la percepción (Arte visual, plasticidad estética y una mente libre) – un repositorio de cuentos cortos, editados a partir de 2008 – había ya compartido con Andrew una serie de testimonios sobre la estética, los cuales vendrían a cristalizarse en mi post inicial Hazañas del Talento Individual [2009].   Dichos testimonios evolucionaron a lo largo de nuestras conversaciones:

Para Ricardo la verdadera medida de un pintor es cuestionar su arte a pesar de los obstáculos y desafíos que se presenten.   Él se inspira en especial por aquellos artistas cuyos logros no se comprometían con el mercado.   Por igual, Ricardo se interesa por «las obras de artistas anónimos de la época antigua, griega y romana, las cuales fueron destruidas bajo la estricta moralidad de la Edad Media.   Así como por Cézanne, quien se dedicó por cuarenta años de labor desconocida antes de conseguir su primera muestra solista.   O por Van Gogh, cuyas creaciones ‘outsider’ [afuereñas] llegaron al reconocimiento mucho después de su muerte».   Para Ricardo, el término ‘arte outsider’ delata un prejuicio hacia los artistas inermes.   Así pues, tanto la academia como las autoridades establecidas dividen al arte sobre la base de un importe cultural o, más bien, mediante una rigidez subyacente que, según Ricardo, evoluciona de acuerdo a las presiones del mercadeo.   De igual manera, el término ‘arte folclórico’, entendido como el arte de las colonias o el patrimonio de una nación, nos lleva a algunas ideas de raíces y experiencias compartidas.   «¿Son estos términos en cierto modo semejantes o distintos al entendimiento del arte engendrado en una lucha por sobrevivir?»   Después de leer este capítulo Ricardo preguntó «y si bien la noción de reciprocidad es esencial para comprender la condición compartida, ¿podrá un contexto científico interdisciplinario realmente darnos un mejor entendimiento de la expresión humana, abarcándose las múltiples circunstancias que envuelven al pathos humano? además de la biología, ya sea en la supervivencia o mediante su adaptación?» Sigue la respuesta y análisis de Ricardo:   «Hay una gran inteligencia en los esfuerzos creativos de la mente humana para sobrevivir a cualquier circunstancia.   Es innegable, además, que el dolor corporal y la pena mental son omnipresentes en la vida, tanto en el privilegio como en la alienación.   Los conceptos lógicos de la ciencia cognitiva con sus promedios, clasificaciones y algoritmos no tendrán otro propósito que el de ofrecernos un mero acercamiento a la complejidad de la expresión humana, en su diversidad y naturaleza inenarrables.   ¿Podemos comprender con precisión las formas en que los diferentes modos de expresión interior, como los continuos diálogos internos de las personas, los estados de ánimo no articulados, los mundos de vida imaginativos y los ensueños emocionales, si éstos permanecen debajo de la superficie de las actividades públicas, o fuera del alcance de la investigación?   En última instancia, el misterio del ciclo de la vida no puede dilucidarse por una estrategia y su objetivo, sino a través de una percepción cambiante difícil de articular».   En 2008, diagnosticaron a Ricardo con Linfoma No Hodgkin:   un cáncer asociado con el SIDA que afecta los glóbulos blancos y puede surgir cuando el sistema inmunológico se debilita por períodos prolongados.   A lo largo de su enfermedad, tratamiento de quimioterapia y convalecencia, Ricardo pasó muchos meses sentado en silencio.   Los sitios de reposo suelen ser dinámicos para el pensamiento, la expresión y la memoria para quienes viven por prolongados períodos de enfermedad, mientras el pensamiento pueda abarcar libremente el pasado, el presente y el futuro.   El hombre sigue pensando y hablando, incluso cuando está en silencio durante largos períodos y aún puede negociar temas críticos, dilemas y decisiones con respecto al tratamiento, el trabajo o la fe, y participar en corrientes emergentes de diálogo interior, pensamientos y emociones.   Fue durante este estado, descrito por Ricardo como uno de “alta inercia”, cuando llegó a reconocer la sencillez, el poder y la estética del silencio, especialmente «en comparación con todo la cacofonía del ruido en el mundo visible».   Por supuesto, un silencio no es sólo un silencio.   Distintos días están mediados por diferentes silencios; un silencio incierto, un buen silencio, un silencio heroico, un silencio absurdo, un silencio doloroso.   El silencio puede incluir el semblante de las personas más cercanas, pensamientos destructivos, imágenes del mundo exterior, ensoñaciones y proyectos de vida.   Después de pasar meses convaleciendo, Ricardo empezó unManifiesto del silenciopara la circulación de sus ideas.   Inicia:   «La manifestación del lenguaje sobre una realidad estética implica su propio deceso; por muy perspicaz que sea, la precisión de las palabras resiste su propia realidad.   Ésta toma lugar en un espacio abierto, en una virtuosa quietud de recogimiento, libre de lo conocido, independiente de observar y con una fija atención, donde las preguntas están demás y las respuestas se trivializan a sí mismas».   Después de terminar la quimioterapia, su musculatura se contrajo con una tendinitis severa.   Ya no tenía fuerza para estirar lienzos.   Al volver a pintar recurrió a pergaminos colgantes.   Ricardo supo manejarlos en sus términos más sencillos en relación con sus propias limitaciones físicas.   Entre 2009 y 2010, produjo una serie de lienzos tituladosMetáforas del silencio en la que «fue por la sencillez incidental del medium y la empatía del silencio que el tema se emerge».

Andrew Irving, The Art of Life and Death:   Radical Aesthetics and Ethnographic Practice; Hau Books, Chicago:   Chicago Distribution Center, 2017.   Traducción al español mía.

Cuando por última vez llegué a actualizar mi post Hazañas del Talento Individual en el 2020, concluí:   . . . ¿de qué nos serviría la creatividad o el intelecto sin la compasión?   ¿Deberíamos evaluar nuestro sistema de valoración?, quizás, incluso, ¿nuestra propia racionalidad cultural?

El 3 de febrero de 2023, Andrew y yo compartimos una larga discusión a través de Zoom, la cual se basaba en mi edición de WordPress Meditaciones sobre Ortega y Gasset (2022).   En ese momento, proporcionó un análisis crítico con extensa bibliografía que, a su parecer, mejoraría mi perspectiva sobre el Iluminismo y sus limitaciones.

Además, extiendo mi gratitud a mi amigo y editor durante los últimos 36 años, Billy Bussell Thompson, Ph.D., profesor emérito, Departamento de Lenguas Romances de la Universidad de Hofstra.   Es gracias a Billy que mantengo la esperanza de desarrollar mis dotes como escritor.

Ricardo Federico Morín

Bala Cynwyd, Pennsylvania, 28 de junio 2023

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El Banquete de Platón [385 y 370 a. C.]:  Argumento de Diotima sobre la sabiduría del amor.

—  . . . No te admires, pues, si todo ser estima por naturaleza a lo que es retoño de sí mismo, porque es la inmortalidad la razón de que a todo ser acompañe esa solicitud y ese amor.   [págs. 62-63]

—  Tenlo por seguro, Sócrates, ya que, si quieres echar una mirada a la ambición de los hombres, de no tener en la mente una idea de lo que he dicho, te quedarías maravillado de su insensatez, al pensar en qué terrible estado les pone el amor de hacerse famosos y de «dejar para el futuro una familia inmortal».   Por ello están dispuestos a correr todos los peligros, más aún que por sus hijos, a gastar dinero, a soportar cualquier fatiga y a sacrificar su vida.   [pág. 63]

Platón.   El Banquete.  Segunda Edición.  Estudio preliminar, traducción y notas de Luis Gil.   Madrid.  Editorial Tecnos, 2015 [Reimpresión].


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I

Las nubes se ciernen sobre el horizonte, como si fuesen montañas.   Desde el balcón de nuestro camarote observamos la estela del navío y su efervescente blancura.   Unas gaviotas perforan el mar ondulante mientras graznan sus disputas.

II

Hace cinco días iniciamos nuestros viajes en el barco Eurodam, navegando a través de las Bahamas y las costas de la América Central.   Zarpamos el 4 de enero desde Fort Lauderdale.   Ya hemos cruzado el norte de Cuba y el sur de La Española.   Ahora, estamos acercándonos a Aruba, a tan sólo unos ciento y veinte kilómetros de Venezuela.   Un barco piloto nos guía hacia el amarre.   Suena de pronto una alarma contra incendios y el hedor a diésel impregna el aire.   Minutos después, el capitán anuncia: “Todo ha vuelto a la normalidad.   La crisis ha sido superada”.

III

David y yo vamos hablando; las luces azules aún parpadean.

  • Ya han pasado cincuenta años desde mi salida.   Tenía 17 años.

IV

Desembarcamos en Oranjestad.

  • Hace ochenta y cinco años, mis padres fueron condenados al ostracismo en Alemania.   Cinco años después se casaron en Estados Unidos, donde vivieron felices.
  • Para mis padres, dejar el país nunca fue opción y su matrimonio no fue feliz.
  • ¿Alguna vez viniste con ellos a Aruba?
  • Sólo de niño.

V

  • En aquel entonces, ¿cómo te educaron?
  • Mis padres estimulaban la independencia.     En vida fueron mi puente hacia el país.    Entendieron que era preferible que me fuese al extranjero.     No existió otra alternativa.    De mi amor por y para ellos, los lazos con Venezuela nunca han decaído.     Nuestra proximidad ahora, sin embargo, no incita la nostalgia, sólo recuerdos.     El país aún me importa.

VI

  • De aquellos años, ¿cuáles remembranzas sobresalen?
  • Los campamentos de Boy Scouts en los altiplanos de los Andes.   Allí se potenció mi visión.
  • ¿Algo más?
  • Me acuerdo de los ashrams de la Fraternidad Universal.   Había gurús seguidores de Serge Raynaud de la Ferrière (en Valencia, Maracay y Caracas).  Durante el verano los frecuentaba.   Estos ashrams instruían a sus asistentes en una mezcolanza de ciencias naturales y budismo.   Para mí esto era más atractivo que escuchar los sermones en la iglesia, cuyas evocaciones sobre las sombras de la vergüenza me cansaban.   En esa época me inicié en la meditación.
  • ¿Qué es lo que más te captó?
  • El énfasis en el desprendimiento.   Pero no me gustaba depender de otros.   Sólo quería extenderme más allá de mí mismo.

VII

  • En esos años, no estuve apegado a nada en particular.   ¿Era un diletante?
  • Eras inquisitivo. Un tiempo para el descubrimiento . . .
  • Asistía a seminarios de musicología.   Tomaba lecciones de alemán.   Era un tiempo dedicado a Hesse, Kafka, Gibran, el Walden de Thoreau y el Walden Dos de Skinner.

VIII

  • Leía, pero de manera asistemática.   Me gustaban la filosofía, la historia, la pintura, la escritura, pero todavía no estaba acometido.   Lentamente, todo ello se hizo parte . . .
  • Despertó tu espíritu.
  • Libre de obligaciones, expresó mi relación con el mundo.
  • Estuviste aprendiendo a ser original.   Buscaste tu propia voz.   No quisiste imitar.
  • Cuanto más sentía, mayor fue mi implicación.   Fue sólo una manera de expresarme.   No busqué ni el éxito ni la distracción.

IX

Desembarcamos para caminar hacia los centros comerciales.   Desde Main Street doblamos hacia las laterales.   De ambos lados la mayoría de las vitrinas estaban tapiadas.   Las fachadas mostraban signos de tiempos prósperos, quizás, de cuando la exuberancia de venezolanos era más evidente.   Ahora sólo había puestos improvisados, abarrotados en las aceras y atendidos por gente vulgar con su inconfundible cadencia de venezolanismos:   Por su parloteo, la palabra marico volaba sin malicia alguna.

  • Una vez Papá me vio sentado en la acera junto a un viejo sereno, quien trabajaba para nosotros los fines de semana.   Éste era conocido por tener un temperamento impredecible y esperaba nuestra partida hacia la ciudad.   Me había congeniado con él, a menudo acribillándolo a preguntas.   Más tarde, Papá dijo que yo era una persona capaz de hacerse entender por éste.
  • Señalaba tu resiliencia.

X

  • A finales de los años sesenta, nuestra familia agasajó a la hija del Presidente Rómulo Betancourt, Virginia.   Ella y su esposo se hospedaron en una de nuestras casas en Valencia.  Para ese entonces, Virginia Pérez era directora de la Biblioteca Nacional en Caracas.   Yo tenía trece años y Papá me había exigido que sacara mis cuadros de las habitaciones donde se quedarían los invitados.   Según él, mis pinturas no encajaban.   Un día, después de haber terminado el almuerzo, le presenté a Virginia una acuarela y comenzábamos a hablar.   Papá objetó, pero ella lo contradijo:   “Déjalo en paz”.   A continuación le expuse:   “Se trata de un espíritu joven en busca de libertad.”   Con dulzura ella respondió:   “Me gusta tu manera de pensar; te quiero escuchar más.”   Mas las palabras se me escurrían.
  • (David sonriendo), ya me lo dijiste.

XI

  • ¿Sabes si sigues un patrón o si tu vida es sólo un grupo de episodios desarticulados?
  • No veo las desvinculaciones ni puedo decir si hubo patrón.   Fui entonces simplemente audaz.    Mi habla, mi léxico y mi apariencia deberían haber parecido llamativos, aun quizás epicenos.   Amenazaban expectativas.   Fui diferente a mi hermano mayor, quien era un atleta con muchos amigos.   Yo era más bien solitario.   En mi inatención al deporte, tal vez Papá me hallara no sólo vulnerable, sino también ingenuo.   ¿Fue insatisfacción o inconformidad?   Encontré consuelo en invenciones privadas.   Poco después, borré, corté y rasgué dos años de pinturas, para luego arrepentirme.   Papá dijo que me rebelaba en contra de mi ambiente natural.
  • Él sabía que no podrías sobrevivir en un mundo de machismo y sus prejuicios.
  • Eso es el punto.   No me había dado cuenta.   Papá vio en mi temperamento un blanco de victimización.   Me había dicho que no podía ser abogado.   No encajaría.   Cuando repliqué que me dedicaría a asuntos exteriores, se mostró igualmente incrédulo.
  • Tal vez esto aclara su ausencia en la política; sabía que la imperfección humana conllevaba sus propios riesgos; reconocía el tipo de improbidad que saturaba al país.  Quería protegerte.

XII

  • Llegué a comprender que el excepcionalismo era un mito y la decepción poderosa.

XIII

  • Si la falsedad impera, no podría ponerme cínico.   ¿Para qué?   Las imperfecciones humanas son ajenas a sí mismas.   Por ejemplo, me incomoda cuando se me pregunta de dónde soy, como si se pudiese diagnosticar quién soy.
  • Con esto la mayoría de la gente no busca nada en especial.
  • Es mi reacción.   Es mi propia incomodidad con la lengua inglesa.   Se siente como si se me colocara en un nicho.
  • La gente también se puede identificar con esto, yo mismo.   Pocos de nosotros hacemos las preguntas acertadas.
  • ¿Hay alguien que pueda?   Si fuese posible, las respuestas serían justas.

XIV

Esa noche llueve.   Entre las nubes, se desvela llena la luna.   Salimos al balcón y admiramos las centelleantes luces de la isla.

  • En mis primeros años fuera de Venezuela, admiraba la vida estadounidense.   Antes de venir, la casa de mi tía Lina en Buffalo aparecía en mis sueños.   Ella pudo huir del Holocausto.   Las rosas de su jardín eran tales cómo me las había imaginado.   Su amabilidad allí fue tan locuaz cómo en Venezuela.   Su jardín me dejó con una memoria imperecedera.

XV

Esa mañana anclamos en Willemstad, Curaçao, encontrándonos rodeados por un alboroto de pelícanos.

  • En el primer regreso a Venezuela, Papá me preguntó sobre la inflación en los Estados Unidos.   Nunca supe por qué me interrogó.   Medio siglo después, no se me escapa la ironía de que Venezuela haya acumulado una de las tasas más altas.

XVI

Hacemos un recorrido por Willemstad.   Los edificios, las calles y los puentes de la ciudad recuerdan a Ámsterdam.   Sacamos fotos y deambulamos lentamente; luego, como turistas y pensando en nuestras familias, compramos manteles de lino.

  • ¿Crees que tu padre anticipaba la desintegración de Venezuela?
  • El mundo en el cual crecí siempre estaba al borde del abismo.   Papá solía decir que no sabía qué haríamos si él no estuviera.  ¿Cómo nos las arreglaríamos sin él?  Temía por nuestra vida, e inclusive la de todos los venezolanos.  Temía la brutalidad en ese paisaje entre el desprecio y el desacato.  ¿Cómo podríamos superarlo?

XVII

Nos mantenemos con la mayor privacidad, disfrutando el día completo de la altamar .   Volvemos a cenar solos.   Tenemos poco en común con aquéllos a bordo.

  • Estuve regresando después de veinticuatro años.   Sin un contrato de galería, volví a pensar de nuevo en destruir mis pinturas, esta vez, quemarlas, pero las llamas podrían haberme engullido con el hogar.   Esto me paró.   No podía hacer más que almacenarlas.
  • ¿No podría alguien haberte dado la mano?
  • Papá siempre hizo lo posible, incluso incitando los celos entre mis hermanos.  A lo mejor sentía lástima por mí.  Con respecto a mi trabajo en los Estados Unidos, un diario del lugar me entrevistó y según los vecinos la atención era inmerecida.  Luego papá murió y me sentí ajeno, aún más que nunca.
  • ¿Qué había pasado?
  • A la edad de 70, se había vuelto delirante, desligado de su propia voluntad.   Sus últimos cinco años coincidieron con la caída de Venezuela, y algunos miembros de la familia buscaban seguridad en Europa y otras partes de América.   Para mí el arte se convirtió en algo secundario.

XVIII

  • ¿Qué hubo de tus hermanos?
  • Me apena decirlo.    Sin testamento, su sentido de derecho de sucesión nos incrementó el dilema.  Mi hermano mayor exigió la primogenitura, aunque sin autoridad legal alguna.  No se lo concedimos, pero carecimos de los recursos para desafiarlo.  Se quedó con las rentas para sí.  Con el transcurso de los años, las propiedades han perdido valor y algunas se hallan okupadas, y otras inclusive expropiadas.  Preocupado por su seguridad personal, le propuse mi socorro.  Lo rechazó de tajo, dijo que confiaba en la Primera Dama de Venezuela, que no podía perder su identidad como abogado al salir de Venezuela.
  • Estas justificaciones son en parte ilusas, si bien no decir incautas.  ¿Y qué hay de tus dos hermanas y tu hermano menor.  Qué les ha pasado?
  • Mi hermana menor se mudó a Madrid con su familia.  La hermana que me sigue y mi hermano menor se han quedado en Venezuela.   Se apoyan en la medida que pueden.   Hace diez años, a éstos últimos los he ayudado, así como a mis tías.
  • Recuerdo haberlas conocido a tus tías cuando viajamos a Venezuela.   Celebramos los ochenta años de tu madre y las segundas nupcias de tu hermano mayor.  También rememoro el desconsuelo de su hijo menor.  Se sentía indefenso.  ¿No se mudó a la Argentina con su amigo?
  • Sí.   Hicimos todo lo posible para tranquilizarlo, como cuando conoció a mi ex-pareja, Nelson.   Se sintió reforzado por nuestra presencia, y en especial mi relación con Nelson ya le había desencadenado una validación temida por su padre.  Sin éxito mi sobrino había buscado su aceptación.  Les dije que esto no era cuestión de deshonra.

XIX

No muy lejos, en un pequeño pueblo de pescadores en la costa venezolana se encuentra un pedestal.   Le rinde homenaje a los guerreros enviados de Cuba en la década de los sesenta, cuya campaña se desploma.   Cinco décadas después, Hugo Chávez logra el sueño cubano sin disparar.

  • ¿Es concebible el sueño de una nación?   No juzgo a Venezuela ni a su historia, ya no soy de ellas.   No he batallado las represiones en sus calles.   Pertenezco ya a otra historia.   Hace cinco décadas que vivo en Estados Unidos, donde las medidas de rectificación persisten en desafiar al autoritarismo y la cleptocracia.
  • Últimamente, has hablado con mi amiga Cindy, analista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros de los Estados Unidos.   Ella te dijo francamente que las medidas de congelamiento en contra de la corrupción venezolana son complejas.   La fuga de recursos financieros de países como Venezuela no se puede controlar fácilmente .
  • Así es; es algo incontrolable.

XX

  • ¿Te parece posible la estabilidad venezolana?
  • Es difícil.   No se explica cómo miles de millones de dólares llegan a manos de los parientes de políticos locales.   En absoluto no les importan ni su pueblo ni su patria.   El Estado de derecho ya no existe.

XXI

  • ¿Te has relacionado alguna vez con algún funcionario de ahí?
  • No de manera directa, sólo a través de familiares (quienes trabajaban a nivel institucional), así como de mi propio hermano (quien por un tiempo era asesor jurídico de la gobernación estatal).   Aparte de ellos, una vez me puse en contacto con un presunto reformista, hoy ubicado en la Florida.   En 1999, fue uno de los congresistas encargados de redactar la última constitución venezolana.   Actualmente, tiene muchos seguidores entre los expatriados.   En uno de sus pódcasts, discrepó conmigo sobre la falta de madurez en la política.   Respondió airado a mis alegatos de interés propio: “¡Y,  ¿quién diablos eres tú?!”   Luego le envié un texto:   “En general la mayoría de los reformadores terminan por no abordar sus pretensiones”.  Me respondió:   “¡Ay, por Dios, éste es un gran maricón!”.   Luego me bloqueó.

XXII

Llegamos a Colombia.   En Cartagena recorremos la antigua ciudad amurallada y el Fuerte de San Felipe.   Son una delicia aquellos largos paseos ondulados a la sombra de enrejados hilvanados por buganvillas, aquéllos que abrazan las paredes del malecón.   El guía habla de Simón Bolívar, padre de la Gran Colombia, quien había muerto en Santa Marta.   Señala una casa color vino tinto donde había residido Gabriel García Márquez.

  • Aunque no fui parte de las manifestaciones, con mi teclado he apoyado tanto a los disidentes como a los rebeldes.   Ha sido mi cri du cœur.   A pesar de haber fallado, la moralidad del grito nunca ha callado.
  • Es tu voz.
  • El tiempo mismo es un medio que mide la falta de la verdad.   Así como el tiempo evoluciona acordamos en su entendimiento.
  • El tiempo alivia la insensatez.
  • Ojalá prevalezca la justicia.   Quizás, se logre la armonía en una nueva generación.
  • Tal vez, perdamos nuestras libertades cuando menos se espera.

XXIII

Ahora estamos en el Canal de Panamá a punto de entrar en las esclusas del Gatún.  Tirado por trenes de cada lado trepa el barco por las tres hasta llegar a las aguas del lago.  La arquitectura del Canal despierta mi imaginación (pienso en las Pirámides de Egipto).  Llegamos a las orillas del lago en botes auxiliares y desde allí iniciamos el recorrido en autocar.  Zigzagueamos a través de cientos de edificios militares hasta llegar a las esclusas del Pacífico.  De allí nos dirigimos a la Ciudad Vieja, donde fotografiamos edificios y las plazas coloniales.  Apiñados al otro lado de la bahía, vemos los rascacielos del Panamá moderno.  Luego regresamos al Atlántico.  Justo antes de abordar en Colón al Eurodam, caminamos a través de un pequeño zoológico.  Deambulando, entre mamíferos y aves tropicales, vemos un gigante oso hormiguero con su larga lengua, aspirando alimañas.  A David le incita a hablar este animal:

  • No le faltan a ningún país los excesos del partidismo.
  • Y no sabemos porqué.
  • ¿Crees que haga falta una conciencia apolítica?
  • El extremismo brota de la incertidumbre.
  • La resultante polarización nos empuja a la violencia.

XXIV

A nuestra llegada a Costa Rica anclamos en Puerto Limón.   Después del desembarque nos montamos en un autocar.   Luego nos bajamos para navegar en barcazas fluviales a lo largo del filo de la selva.   Bajo aguaceros vemos varios animales tropicales – monos, osos perezosos, tucanes, serpientes y cocodrilos.   Terminando el recorrido, volvemos al autocar, el cual nos lleva a otras altitudes.   Al llegar, subimos a un teleférico hacia el corazón selvático.   Visitamos un laboratorio de investigación, un hábitat de mariposas y finalmente un sendero en dirección a unas cascadas.   Por la lluvia, las escaleras se ponen resbaladizas.   Exhaustos, nos resignamos al estrépito de las cataratas.

  • Por su abundante naturaleza, mi tierra natal atrajo a mis antepasados.   A partir de 1745 llegaron de Europa y de las Canarias.   Entre 1799 y 1804, el biogeógrafo alemán Alexander von Humboldt la elogió como un paraíso para las ciencias.   Pero hoy, su sobrevivencia es dudosa.

XXV

  • El 13 de mayo de 2014, recibí un correo electrónico en nombre de Barak Obama.   Aunque llevaba el membrete presidencial, por lo visto, era un formulario estándar.   Para cerrar, decía… Con nuestros socios internacionales, Estados Unidos continúa su análisis en cómo prestar apoyo a favor de dicho esfuerzo [es decir, el de promover un diálogo franco entre el gobierno central y la oposición].   Estados Unidos tiene fuertes lazos históricos con el pueblo venezolano, y seguimos comprometidos en nuestra relación con ellos.   Sus libertades fundamentales y derechos humanos universales deberían ser protegidos y respetados.
  • Para un lector ordinario, esto sugiere compasión, y en el mejor de los casos, proselitismo o aleccionamiento.   En realidad es Venezuela que necesita a Estados Unidos, y no al revés.

XXVI

Los últimos dos días en el mar, cenamos en restaurantes particulares.   Tomo apuntes de nuestras conversaciones.   David me complace hasta quejarse de mi falta de atención a la comida.   Lo único que no desatiendo es la escritura.   Es mi consuelo.   Esta última noche, al pasar por la costa suroeste de Cuba, las aguas turbulentas del mar desestabilizan nuestra caminata por el navío.   Antes de la medianoche, hacemos las maletas y las colocamos en el pasillo para la retirada.

  • Se colisionaban el pasado, presente y futuro:  La muerte de Chávez (en 2013) me llevó a pensar en la de Papá (en 1997).  El año anterior lo había llevado a Urgencias.  Un neurólogo le diagnosticó una lesión cerebral y me dijo que había poco por hacer.  Papá tenía 74 años.  Ya no hablaba.  De repente, con ira se levantó por algo que obviamente le carcomía.  Nos amenazaba.
  • Hasta el final, estuvo atormentado; fue irredimible.

XXVII

A la mañana siguiente, el día 15 de febrero estamos de regreso en Fort Lauderdale.   Antes del desembarque, desayunamos en la cubierta número dos, y, de nuevo, estamos solos.  Otra vez en el camarote esperamos la llamada.  Son las 11 de la mañana.   Descendemos para unimos a los otros viajeros.   Escaneados los carnets, bajamos hasta la terminal.   Recogimos el equipaje y llamamos a un taxi para llevarnos a casa.

  • Su muerte eximió tanto a Papá como a Hugo Chávez del tormento de la crisis nacional.
  • Para la nueva generación, la desigualdad venezolana se redujo a diferencias ideológicas.
  • ¿Es para ella un paso atrás?
  • ¿Puede examinarse?
  • Sólo si la indagación venciese la ignorancia.
  • El dilema no es sólo venezolano, ¡es del mundo entero!

EPÍLOGO

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Banquete de Platón [385 y 370 a. C.]:   Encomio de Agatón sobre el Dios Eros:

— . . .  ¿es que no sabemos que aquel que tenga a ese dios por maestro resulta famoso e ilustre, y oscuro aquel a quien Amor no toque?   [pág. 43]

—  . . .  es él quien crea:

           En los hombres la paz, en el piélago calma sin brisa,

               el reposo de los vientos y el sueño en las cuitas. [pág. 44]

Platón.   El Banquete.  Segunda Edición.  Estudio preliminar, traducción y notas de Luis Gil.   Madrid.  Editorial Tecnos, 2015 [Reimpresión].


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La gracia del amor exige habituarse al aprendizaje.   Los rayos del sol entran en la sala de estar, mientras David abre las cortinas, tarareando . . .    “¡Por fin . . . hogar dulce hogar!/  ¡Pensé que nunca llegaríamos!”   Repuse . . .   “¡Qué preciosa pareció aquella gracia!/  ¡La hora en que creí por primera vez!”.  

  • De la incertidumbre, el amor nos recobra, nos indemniza, nos resarce, nos rescata.
  • Aun cuando indeterminada sea la razón.
  • Nos conforta la esperanza.
  • Al amor no se le subyuga.
  • Lo precisa la serenidad.
  • Nos despierta de la pasividad, nos revitaliza.
  • A buen entendedor . . .

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FIN

Ricardo Federico Morín

Editor:   Billy Bussell Thompson

« Morín + Tortolero »

January 19, 2022

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Reconocimientos

Reconozco los aportes brindados a lo largo de ocho años por mis hermanos Alberto José, Andreína Teresa, Bonnie María Teresa y José Galdino, a quienes agradezco por salvaguardar la memoria de la familia.  También doy las gracias a nuestro primo Eduardo Morín Brea, hijo de nuestro tío Calixto Eduardo Morín Infante, por su resumen biográfico de la familia Morín. Por igual debo al tío Calixto Eduardo su guía al inicio de mi estudios universitarios en los Estados Unidos.  Como a él, debo a mi padre José Galdino Morín Infante los alicientes que lo hicieron posible allí.  Asimismo manifiesto mi gratitud y afecto hacia nuestra madre por su calidez y optimismo.  De igual manera honro a todos los primos y tíos tanto de la familia Morín como de la familia Tortolero, quienes ayudaron con la investigación genealógica.  Estoy especialmente endeudado con Ala Gaidasz Salamaja de Tortolero, viuda del hermano de nuestra madre, Federico Tortolero Rivero, y con su difunta hermana Lina Angelina Gaidasz Salamaja de Pystrak.  Y por final, doy gracias por el apoyo de mi amigo y editor más leal, el profesor emérito, Billy Bussell Thompson, Ph.D.

Ricardo Federico Morín , Fort Lauderdale, enero 20, 2022 .

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Dedicado a mis hermanos y hermanas

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Capítulo 1

El inexorable paso del tiempo

“¿Cómo hace uno un viaje en el tiempo a manos de sus antepasados?  En cierto modo uno viene a hacer el papel de su guardián.”

Ricardo F. Morín

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La diversidad genética es innata a la condición humana.  La figuración de que unos animales sean más diversos que otros es una interpretación tan limitada como subjetiva.  La forma más adecuada de ver nuestros orígenes sería como lo describía un amigo andaluz:  “. . .  es como buscar parientes de todo el mundo”.  Ciertamente, busco enmarcar las historias de mis padres a través de sus antepasados, para desarrollar una biografía, la cual vaya más allá del mero listado de fechas y lugares a definir los posibles vínculos entre costumbres y modos de pensar.  Mas no puedo decir adónde me llevará esta narración.

Hace unos años, me hice una prueba del ADN a través de Ancestry y 23andme.  Los resultados mostraron que el 40% de los marcadores eran de origen español y portugués.  El 60% restante eran no ibéricos:  de Europa, África y del Nuevo Mundo.

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Capítulo 2

Hacer conciencia

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Conocernos a nosotros mismos implica la necesidad de comprender las influencias que afectan nuestra conciencia:  de quiénes somos y de dónde venimos.  Aunque estamos limitados a corto plazo—en su comprensión, porque no tenemos un control absoluto de nuestras facultades.  Es importante, más que nunca en la historia humana, conocer nuestros orígenes hasta donde podamos.  La noción del autoconocimiento es una necesidad intrínseca e ineludible.  ¿De qué otra manera podemos reflexionar sobre nuestro carácter humano, tanto sobre nuestras imperfecciones como sobre nuestras aspiraciones, si no distinguimos entre variabilidad y naturaleza cambiante?

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Capítulo 3

Etimologías y toponímicos

“El estudio etimológico científico moderno se basa en los métodos y hallazgos de la lingüística histórica y comparativa, cuyos principios básicos fueron establecidos por lingüistas durante el siglo XIX”.

Encyclopedia Britanica, 2021. Traducción mía.

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La comprensión de la etimología de los nombres propios y sus ubicaciones geográficas se derivan de la lingüística comparada, como una forma de clasificar a las personas en grupos, por ocupación, lugar de origen, clan, parentesco, adopción y características físicas.

El apellido Morín deriva del francés antiguo Moré, apodo del ‘moro’ o moret.  En sus formas diminutivas significa ‘negro’ o ‘marrón oscuro’, o un bereber del noroeste de África.  El término fue utilizado por los europeos cristianos para designar a los habitantes islámicos del Magreb, la Península Ibérica, Sicilia y Malta durante la Edad Media:  El término moro se aplicó indistintamente a árabes, bereberes e íberos arabizados.  El apellido Morín se asoció con los moros de España.  En el siglo VIII los árabes entraron en la Península Ibérica y permanecieron como fuerza política de algún modo hasta 1492, con la caída de Granada.  El apellido Morín se encuentra principalmente en la provincia de Santa Cruz de Tenerife en las Islas Canarias, y en menor medida en Madrid y Salamanca.

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El apellido Tortolero proviene de la región de Lombardía.  El término parte de la denominación dada a las palomas del género Columbina, “tórtola” o “tortolita”, que proviene del latín turtur, probablemente una onomatopeya.  Desde sus orígenes en la antigüedad, el nombre Tortolero era asociado con la mitología divinatoria por su habilidad de enviar mensajes, entre otras cualidades, y se les designaba a aquellos que por oficio criaban tórtolas:  Un tortolero en cierto modo era también un místico.  En España el principal asiento del apellido Tortolero es Andalucía, originario de Écija.  Los Tortolero se extendieron por el Nuevo Mundo, especialmente México, Venezuela y Puerto Rico.

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Capítulo 4

Orígenes

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Como muchas familias criollas, de ambos apellidos, Morín y Tortolero, encontramos documentación desde la Inquisición en adelante.  En 2015, el gobierno español ofreció devolver la ciudadanía a las familias que la habían perdido por expulsión forzosa.[1]

La familia Morín, comerciantes canarios, se instaló en Caracas en 1745.  Durante el período colonial, sus descendientes trabajaron como ganaderos, y luego, después de la Independencia (1821), sirvieron en el ejército federalista luchando contra varios caudillos.

Los Tortoleros, en cambio, según María Teresa Tortolero Rivero, se remontan al Toledo del siglo XIX.  El apellido Morín se puede rastrear a través de documentación en la Biblioteca Nacional de Venezuela y de registros eclesiásticos tanto en el estado Guárico como en el Distrito Capital de Venezuela.  Antes de su llegada a Venezuela se desconoce el oficio de la familia Tortolero, pero luego trabajaron como cañeros y cafetaleros en Altos de Reyes.

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Capítulo 5

Familia Morín

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En 1813 el cuarto tatarabuelo paterno, el “bachiller” José Calixto Morín Fuentes era párroco de Lezama de Orituco (fundada en 1688), hoy Altagracia de Orituco en Guárico [2].  Su esclava María de Los Santos fue la cuarta tatarabuela de la familia Morín.  Ésta le dio dos hijos a José Calixto, quienes, según las actas de bautismo, fueron emancipados por él.  Uno de sus hijos fue nuestro tercer tatarabuelo,  Críspulo Morín.  De la unión entre Narcisa Landaeta y él, nació Venancio Antonio (1843-1929), conocido como El Tuerto.  El bisabuelo Venancio Morín Landaeta fue un general federalista perteneciente al régimen Azul.

Venancio Antonio Morín Landaeta se casó con su prima hermana Andrea Fuentes Ramírez en 1870.   De esta unión nacieron siete hijos:   Luis Ramón, Críspulo, Jesús Antonio, Venancio, Sofía, Catalina y José Calixto.  Salvo nuestro abuelo, José Calixto Morín Fuentes, todos sus hermanos fueron abogados.  José Calixto estudió música; se desempeñó como director de orquesta en Altagracia de Orituco y fue compositor de valses y otros géneros.

Posteriormente, de la unión de José Calixto Morín Fuentes (1892-1967) y Domitila Infante Hernández (1892-1985), nacieron nueve hijos:  Calixto Eduardo (farmacólogo y filólogo), José Galdino (abogado y Doctor en Ciencias Políticas), Jesús María–apodado Chucho–(educador y funcionario ministerial), Sofía del Carmen (asistente del director general de la Biblioteca Nacional de Venezuela), Venancio Enrique (comerciante), María Josefina–apodada Pipina–(ama de casa), Luis Eduardo (abogado), María de Lourdes–apodada Malula–(secretaria de colegio) e Isaura Inés (ama de casa).

La familia Morín Infante vivió en Altagracia de Orituco hasta 1944.  En ese año, José Calixto Morín Fuentes fue habilitado al puesto de miembro de la Banda marcial de Caracas.  Dos años antes, el hijo mayor Calixto Eduardo (1917-2000) y José Galdino (18/04/1921-04/08/1997) eran estudiantes de la Universidad Central de Venezuela.  Calixto Eduardo se hizo cargo de su hermano a pedido de José Calixto, a quien le preocupaba lo difícil que era disciplinarlo. José Galdino y Calixto Eduardo se habían alojado con su tío Luis Ramón Morín Fuentes, hermano mayor de su padre José Calixto.  Durante este tiempo José Galdino sedujo al ama de llaves, quien dio a luz a un hijo suyo.  Nuestro primo Luis Morín Loreto, hijo de Luis Ramón, adoptó al recién nacido y le dió el nombre de César Morín Padrón.  José Galdino estudió derecho egresando summa cum laude de la Universidad Central de Venezuela el 26 de julio de 1947.   Su tesis doctoral, titulada “Capital humano”, estudió los principios básicos de los derechos humanos aclarados por primera vez por Frédéric Bastiat (1801-1850).  A partir de entonces, José Galdino se destacó como abogado litigante tanto en casos civiles como penales.  Nunca se involucró en la política venezolana

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Capítulo 6

Familia Tortolero

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Los bisabuelos maternos fueron Elogio Tortolero Cabrera y Paula Ojeda  Todavía se desconoce el segundo apellido de la bisabuela materna, como también se desconoce la existencia de hermanos y hermanas.  Se sabe, sin embargo, que el bisabuelo Elogio tuvo cuatro hermanos:  José Antonio (quien murió en las guerrillas de Ezequiel Zamora), Tobías, Rosa Manuela y María José.  Se cree que los hermanos trabajaban como agricultores.

Los Tortolero Cabrera poseían una hacienda en el estado Carabobo, llamada “el fundo de Marta López”, en Altos de Reyes. De la unión de Elogio Tortolero Cabrera y Paula Ojeda nació Rafael Eusebio Tortolero Ojeda (1893-1938). Rafael Eusebio se casó con Marcolina Rivero (1898-1937). Ellos heredaron la finca y tuvieron cinco hijos: Lucía (ama de casa), Leopoldo (tendero), Rafael Eusebio (contratista), María Teresa (abogada) y Federico (representante farmacéutico). El abuelo Rafael Eusebio, sin embargo, llevó una doble vida manteniendo a seis hijos ilegítimos, que nunca se involucraron con los suyos legítimos.

La abuela Marcolina Rivero murió a los 39 años por eclampsia, y un año después nuestro abuelo Rafael Eusebio Tortolero Ojeda murió a los 49 años por una neumonía.

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Capítulo 7

María Teresa Tortolero Rivero

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María Teresa (10/08/1927-18/06/2010) tenía 11 años cuando quedó huérfana.  Entre 1938 y 1944 asistió al Colegio de Lourdes de Valencia.  El párroco Francisco Martínez, le facilitó el ingreso donde estuvo internada durante seis años.  Luego estudió por 2 años en el Liceo Pedro Gual tras lo cual empezó a trabajar como higienista en Valencia.  Poco después obtuvo el título de secretaria en Los Teques, estado Miranda, donde conoció y se casó con un emigrante ruso, Aleksander Sarayeff, en 1949.  A los pocos días del matrimonio, éste desapareció.

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Capítulo 8

María Teresa y José Galdino

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En 1950, María Teresa Tortolero Rivero se muda a Tacarigua donde conoce a José Galdino Morín Infante, cuando éste era jefe de personal en la Central Azucarera de Tacarigua.   Aconsejada por él, introdujo una demanda de divorcio.   Sarayeff reaparece con amenazas contra ella, y José Galdino lo somete a una medida cautelar que le impide contactarla.   Luego, en 1951, por falta de recursos médicos y de incubadoras neonatales, José Galdino y María Teresa pierden a su primer hijo, dos meses prematuro (Carlos Alberto). El niño vivió sólo unos pocos días. Un año después (25 de febrero de 1952), María Teresa, a los 24 años, contrae nupcias civiles con José Galdino, de 31.

José Galdino compró una casa en un terreno de 12 hectáreas en las afueras de Guacara.  El terreno, enmarcado entre la carretera a Guacara y la autopista a Caracas, tenía una casa con piscina cerrada.  En esta residencia nacieron tres hijos:  Alberto José (abogado) en 1953, Ricardo Federico (autor y artista visual) en 1954 y Andreína Teresa (abogada) en 1955.  Las familias de sus padres les visitaban a menudo.   Luego los Morin Tortolero cambiaron de residencia al municipio de Naguanagua.  Allí nació María Teresa, apodada por su familia Bonnie (dramaturga, directora y enseñante) en 1958.  En 1959, la familia Morín Tortolero se mudó por última vez a la urbanización Carabobo en Valencia.  Allí nació José Galdino (comerciante de almacenamiento para la importación y exportación) en 1960.

Después de quince años de matrimonio en 1967, a instancias del reverendo Dr. Simón Salvatierra [3], María Teresa se presentó como candidata a la Asamblea del Estado de Carabobo y posteriormente fue elegida para la misma.  Su esposo José Galdino la obligó a renunciar al cargo debido a la historia de persecución del líder del partido, Marcos Pérez Jiménez, a la familia Morín.  Posteriormente, María Teresa abrió una boutique y, una vez más, su marido desaprueba su condición de tendera.

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Capítulo 9

El encanto de la superstición

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María Teresa se creía clarividente. Las personas referidas por amigos cercanos a menudo acudían a ella en busca de consejo espiritual. Inspirada en el Teosofismo y la orden Rosacruz, se adentró en los estudios metafísicos. Buscando consejo para su propia iluminación, frecuentaba sesiones de espiritismo. José Galdino cuestionaba su cordura. Él, a su vez, practicaba sus propios rituales de magia. Sus clientes y amigos le daban consejos sobre cómo mantener a raya enemigos, las raíces de su propio destino y los principios para lanzar hechizos.

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Capítulo 10

Separación y divorcio

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Los matrimonios permanecen intactos por mutuo entendimiento.  Tal unión es posible siempre que hayan historias compartidas.   Pero sin confianza las relaciones se desmoronan.

José Galdino y María Teresa no pudieron hacer frente a sus diferencias.  Después de 16 años de matrimonio, José Galdino seguía siendo un mujeriego empedernido, y María Teresa, sintiéndose no correspondida, se cansó de él y sus aventuras.  En cierto sentido, no conocían sus propias emociones y deficiencias.

Para José Galdino, el divorcio estaba fuera de discusión:  una amenaza para su estatus y sus finanzas.  Según la ley venezolana, el divorcio significaba dividir los bienes; algo que él no estaba dispuesto a hacer.  Cuando fue notificado en 1975 de la petición de divorcio de su esposa, su furor se volvió incontrolable.

Sabiendo cómo maniobraba su esposo en los casos de divorcio, María Teresa bloqueó cualquier posible transferencia de bienes conyugales.  Como resultado, José Galdino intentó arrojar al abogado de su esposa (Padrino Príncipe) por las escaleras del juzgado.

La sentencia de divorcio se dictó en 1979, justo un año antes de que José Galdino se volviera a casar (esta vez a Piedad Urán Cardona:  una estudiante de odontología,25 años menor que él).  La división de bienes entre José Galdino y María Teresa no concluyó hasta 1985.   A pesar de la sentencia judicial a su favor, María Teresa despidió a su abogado y asumió la representación de su hijo Alberto José!  Al hacerlo, tuvo que renunciar a gran parte de sus propios derechos.  Ahora se sentía agotada y sin ningún sentido de la justicia.  A partir de ahí se concentró sólo en su propio futuro.

Entre 1975 y 1985, María Teresa se puso por meta convertirse en abogada (quizás para vengar sus sentimientos de haber sido tratada injustamente por el sistema legal).  En preparación para la facultad de derecho, se enamoró de su tutor de matemáticas, José Espirilión Valecillos Carrillo (Piri).  Éste era profesor de secundaria en Valencia y quince años menor que ella.  Mientras ella se preparaba para ingresar a la facultad de derecho de la Universidad de Carabobo, él también decidió postularse.  Antes de terminar sus estudios de derecho, se casaron y se graduaron en 1992:  ella tenía 64 años y él 49.

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Capítulo 11

Ironía de ironías

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Inexplicablemente, María Teresa y el Piri trabajaban en el mismo despacho de su exmarido José Galdino y su hijo Alberto José.  María Teresa creía que sus sacrificios anteriores le habían dado el privilegio de formar parte del mismo despacho.  Su práctica se centró en la protección de los derechos legales de menores.  Sin embargo, su segundo matrimonio fue tan decepcionante para ella como el primero, por lo cual se disolvió después de sólo dos años.  Luego, en 1996, anunció que su divorcio de José Galdino había sido un error.  Ahora estando derrotada mental y emocionalmente comenzó a manifestar una especie de disociación cognitiva (¿era esto simplemente depresión o los comienzos de la enfermedad de Alzheimer?).

Al mismo tiempo, el matrimonio de José Galdino con Piedad Urán estaba en crisis.  Desde 1993, ella había estado pidiendo la derogación de su acuerdo prenupcial, obligándola así a renunciar a los derechos de propiedad acumulados durante el matrimonio.  José Galdino negó la solicitud.  Sin embargo, al cabo de tres años, fue la fortuna quien le concedió el anhelo de Piedad.

Entre 1994 y 1995, José Galdino desarrolló síntomas del Síndrome Neurológico de Pick, dejándolo incapaz de caminar, hablar y razonar.  Aunque busqué tratamiento para él, la interferencia de su esposa fue un gran obstáculo.  En noviembre de 1996, a sugerencia de mi padre, regresé a los Estados Unidos para tratar mis propios problemas de salud.  Unos meses después, José Galdino fue operado de una hemorragia cerebral.  José Galdino murió de una neumonía el 4 de agosto de 1997.

Para 1998, María Teresa ya no podía seguir ejerciendo la abogacía. Para ocupar su tiempo, su hija Bonnie le instó a volver a escribir poesía.  María Teresa alegó que José Galdino había quemado lo que ella había escrito antes.  Entre 2004-05 reconstruyó unos 15 poemas, que luego fueron distribuidos a los miembros de la familia bajo el título Magia Azul.

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Capítulo 12

Últimos años de María Teresa

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En 1999 a la edad de 72 años, María Teresa, cumpliendo un sueño de toda la vida, y yo viajamos a Europa.  Visitamos Madrid, París, Venecia y Roma.  En el viaje, María Teresa recordó cuando cinco años antes se había tropezado camino a los tribunales:  Para ella era mi consuelo de ella lo que representaba al más preciado de recuerdos compartidos.  Días después, en el aeropuerto, vio nuestro reflejo en un espejo en el club privado de la aerolínea y me dijo:  “Espero guardar este momento para siempre en mi memoria”.

En 2004, la invité a celebrar su septuagésimo séptimo natalicio en la ciudad de Nueva York.  En este último viaje, conoció a David, mi esposo durante nueve años, y a Eva, su madre, la cual era cuatro años mayor que ella misma. María Teresa admiraba la vitalidad de Eva.  Al año siguiente, María Teresa fue diagnosticada con Alzheimer.

En 2009, ella languidecía en las etapas avanzadas de la enfermedad y sabíamos que su tratamiento debía continuar en una clínica.  Ya no era posible que su hija Andreina asumiera la responsabilidad exclusiva de su cuidado.  Asimismo su hijo José Galdino no escatimó esfuerzos en el cuidado de su madre.  Su dedicación y conducta fueron ejemplares.

A la edad de 84 años murió María Teresa, el 18 de junio de 2010.

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Epílogo

Un viaje en el tiempo

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Al escribir esta historia, reconozco mis propias limitaciones al tratar de comprender vidas que creía conocer íntimamente.  Tanto mi familia como yo no sabíamos quiénes éramos, más de lo que realmente podemos sabernos a nosotros mismos.  Esto resalta una evanescencia que busca definir nuestras relaciones, que apenas tocan los bordes de nuestra existencia.  Hay mucho que no podemos decir.  Nuestros propios remordimientos, sentimientos de vergüenza o imprudencias solo pueden ser censores para nuestra comprensión.

El reconocimiento de que la vida es imperfecta es la definición de dignidad.  Cabe señalar que un ensayo sentimental no es el objetivo que deshonra nuestra existencia; es más bien una incongruencia que encubre nuestras imperfecciones.  Nuestras vidas se celebran por sus diferencias.  Ya sea que nos cuidemos unos a otros o nos inflijamos dolor, es una cuestión de tolerancia.  Lo que sería más notable sería el perdón.

María Teresa Tortolero Rivero a través de su vida.  De izquierda a derecha:  1. En 1945 con el uniforme del Liceo Pedro Gual.  2. En 1954 durante su tercer embarazo, acompañada de su esposo José Galdino Morín Infante y seguida de su cuñado Chucho Morín Infante.  3. En 1992 luciendo toga y birrete con diploma y medalla tras graduarse de abogada.  4. En 2004 a la edad de 77 años en frente de su yerno David Lowenberger y de brazo a su madre, consuegra, Eva Lowenberger.

Editado por Billy Bussell Thompson

Notas de pié de página:

  • [1] Ref: http://www.exteriores.gob.es/Consulados/SANFRANCISCO/es/Consulado/Paginas/Articulos/Leynacionalidadespañolasefard%C3%ADes.aspx Este enlace reporta que el Congreso de los Diputados de España aprobaron en el 2015 el Proyecto de Ley, el cual concede la nacionalidad española a los sefardíes descendientes de los judíos expulsados de España en el siglo XV.  La norma suprime la necesidad de residencia española y no exige la renuncia a la nacionalidad anterior.
  • [2] Ref: http://lavozdeoritucohistorialocal.blogspot.com/2015/08/casa-amarilla-de-lezama.html?m=1 Este enlace menciona al “Bachiller” José Calixto Morin quien reportaba al Arzobispo de Venezuela, en el año 1813, el estado administrativo y avance del Lezama.  Por decreto las tierras todavía pertenecían a los nativos indios Guarinos de la región, quienes las cultivaron hasta ser desplazados a finales del siglo XIX.
  • [3] Ref,: https://issuu.com/academiahistoriacarabobo/docs/la_hora_de_las_tinienblas_homenaje_ as_tinienblas_homenaje_ La hora de las tinieblas, conmemora en 2010 el nacimiento del párroco Simón Salvatierra.  El reverendo Dr. Simón Salvatierra (1910-69) era natural de Bejuma: un sacerdote de la Arquidiócesis de la ciudad de Valencia, quien rompió con las normas de la iglesia al ser senador afiliado a un controvertido partido político:   El Indio, también conocido como Cruzada Cívica Nacionalista, fundado por seguidores del expresidente, dictador militar, Marcos Pérez Jiménez.  A mediados de los años sesenta María Teresa mantuvo su consejo y estrecha amistad.  El Reverendo Salvatierra fue instrumental en que María Teresa hubiese sido electa a la Asamblea del Estado de Carabobo como representante de dicho partido y ella a su vez se sentía especialmente honrada de ser la primera mujer asambleísta de su estado.

*

*

Poemario de Maria Teresa

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Magia Azul

(Dedicado a sus hijos)

i

Cuando florezca en primavera
(junio 15 de 1974)

*

Cuando florezca en primavera
hermosa flor de mi jardín,
te ofrezco en ella la vida entera
por que de pronto ...
se nos va al fin.

Cuido tu suelo, riego tus plantas
y dulces frutos darte quisiera
de mis campiñas de oro y plata
cuando florezca en primavera.

Hermosa flor de mi jardín
cruzo los valles, profundos mares
con sus alitas de querubín.

Dejo sus suelos y amados lares
pues ya su sabia no riega más
y las campiñas de sus cantares
deja su aroma y al fin se va.

Allá a lo lejos de verdes valles
en que yo soñé,
y esa la meta de mis andares
allá tus plantas que tanto amé.

ii

Alas al viento
(junio 15 de 1974)

[Poema escrito y anexo por su hija Bonnie Morín Tortolero]

*

Nacimos libres
cual amapolas sin alas
con la inquietud innata
de remontar escalas.
Y en un abrir y cerrar de ojos
emprendemos el vuelo ...
¿En qué aposento amargo
dejará su anhelo,
aquel que encubra sus ojos un velo
y el corazón el destello
de afrontar el mundo
cual ufano cielo?

*

[Alas al viento, escrito por Maria Teresa Tortolero Rivero en respuesta al mismo poema de su hija Bonnie]

*

... sigue su raudo vuelo
con el paso de su sino
que ancho y largo es el camino
y al primer paso ha caido,
avecilla mal herida:
levanta tus ojos al cielo,
no temas más al destino
que es de cobardes la huida
cuando el amor es divino.

iii

Ven a mí
(junio 30 del 2004)

*

Alma mía , ven a mí
si es que me amas.
Te estoy esperando.
No te hagas de rogar,
por que yo te amo
y sufro por no verte.

Me hace falta la luz
de tu mirar
para seguir viviendo,
por que aparecistes en
mi camino
para amarte hasta 
la eternidad.

¡Qué absurda es la vida
en algunos casos!,
donde no hay correspondencia,
no hay nada que esperar.

Dejar que las cosas sigan
su camino y nada más,
dejar todo en su lugar.
Se impone el olvido
y así será.

iv

Vive por ellos mi bien
(abril 9 del 2004)

*

De la estrechez de la forma
surge el principio de bien,
el bien de mis amores,
el bien de mi querer.

Sintiendo cuanto les amo
vive por ellos mi ser.
Es cuanto tengo,
es cuanto soy.

Sin ellos no sería nada.
Vive por ellos mi bien.
Les amo, les amo.
Gracias a mi creador,
amar es vivir.

v

No quiero, no quiero
(abril 14 del 2004)

*

No quiero forzar las barreras.
No quiero tener en mis sueños quimeras,
alentando la ilusión por un falzo amor,
tan frágil como brizna de paja en el viento.

¡Qué más quisiera borrar,
todo recuerdo ingrato de su vida,
qué más quisiera,
con la fuerza de este amor
que llevo indeleble en mi ser,
como un reto al destino:
Ése que jugó con nosotros
como si fuéramos niños!

vi

No te apartes de mi camino
(mayo 11 del 2004)

*

Pon en mi alma tu fuerza creadora
para cantarte con embeleso
todo lo que mi alma añora.
Ávida de tu consuelo
tu presencia implora.
Plena mi alma con tu amor divino
y no te apartes de mi camino.

vii

Soñé
(mayo 11 del 2004)

*

Soñé que era una diva
del bel canto
que con devoción
cantaba a mi Creador.
Era este soñar despierta
que me acompaña desde niña
con una dulce melodía,
dentro de mi alma,
que sin saber canto todavía. 

viii

Se hace un sueño realidad
(enero 26 del 2004)

*

Lo que fué para mi una lisonja
fué para otros un atrevimiento total.
Yo no juzgo, sólo sopeso las acciones.
El hombre no está en su lugar.
Él vive soñando.
Una manera de pasar el tiempo.
Mientras se limita a soñar
no le hace daño a nadie.
Sólo con sus sueños está,
y a manera de vivir soñando
se hace un sueño realidad.

ix

La más bella entre las bellas
(septiembtre 11 del 2004)

*

Era bella, la más bella entre las bellas,
de nariz respingona y fina,
de labios delgados y expresivos
con unos ojazos de cielo
que sonreían al mirar
y con una voz dulce que invitaba a cantar,
Yo cantaba con ella
a la sombra de un ventanal
y mientras cantaba
los pájaros venían 
y se ponían a cantar.

La canción que ellos oían ,
pajaritos mañaneros,
que venían a su ventana,
cantando en la mañana
para despertar el día.

Mamá se sonreía
y entre cantos me decía:
"Tú eres una pajarita más,
mi niña buena, mi niña inteligente.
Habrá que educarte bien
para que, entre vuelo y vuelo,
tus sueños se hagan realidad,
para que, entre sueño y sueño,
aprendas a volar.

x

Ausencia
(junio 13 del 2005)

*

Cuánto encierra la ausencia
angustias y sin sabores
por el que espera al ausente
que nunca llega, dejando dudas
al que espera desesperanzado
por no saber de su amado;
qué le ha pasado.
Hay que llenarse de paciencia
con un amor singular
y saber esperar
que Él se haga presente
con su amor de siempre.

xi

Del cielo bajó un ángel
(junio 30 del 2004)

*

Del cielo bajó un ángel
cargado de luz
y sus ojos como dos luceros
penetraron en mi alma
y se adueñaron de mí.

Pero estoy sola y triste
por que sin Él no sé vivir.
¿Qué se ha hecho mi ángel amado?
¿Dónde se ha ido?
¿Con quién está?
Aprende a vivir.
Yo te esperaré.
Sabré esperar.
Tu volverás a mí.
Te hare feliz
por que te amo.

xii

Por que te ví
(marzo de 1978)

*

¿Por qué te ví para quererte?
¿Por qué te amé
para vivir ausente?
¡Qué destino tan cruel!
Amarte tanto
sin saber si soy amada
y soportar estar distante.
No puedo comprender:
¿Qué se hizo de ese amor
de un alma enamorada
que ví brillar en su mirada?

xiii

Mirar quisiera
(marzo de 1978)

*

Errante voy entre las sombras
y como al ciego mirar quisiera,
mirando y viendo entre las cosas
donde no llega la luz del día;
mirando entre las cosas
hasta encontrar el alma mía.

Al cielo pido en su piedad infinita
se apiade de mi dolor acerbo,
pues si sufro por creerme diosa,
tambié sufro por sentirme sola;
pena que a mi alma roba
todo el encanto de su gloria.

xiv

Un alma grande me diste
(julio de 1979)

*

Una alma grande me diste
pues cabe un mundo en mi pecho,
sin embargo, vago triste
con el corazón desecho,

Como paria en el desierto,
de mi alma peregrina,
siento el punzar de la espina
y la duda de lo incierto.

Solitario etá mi nido.
Sólo ausencia existe en él.
¿Por qué señor tanto olvido,
por qué tanta hiel,
si mi hiciste para amar
y a Ese Amor quiero ser fiel?

xv

Como magia azul
(julio 9 del 2004)

*

Ya verás como el
águila real en raudo vuelo
al infinito alcanzará.

Ya verás como a todo lo amado
como Magia Azul
a ti vendrá.

Ya verás que la magia del amor
transforma al corazón,
da fuerzas a vivir,
el Sueño Aquel, tan esperado,
¡de amar y ser amado!

« Herta Lager Kane »

January 6, 2022

Introducción

***

Edited by Billy Bussell Thompson

*

Foto proporcinada por la hija de Herta, Vivien Kane.

Herta Lager Kane (1928-2021) nació en Viena. Con su familia, llegó a la ciudad de Nueva York en 1941, a través de la Suiza, huyendo de la persecución nazi.

Herta comenzó su educación en el Fashion Institute of Technology y Cooper Union for the Advancement of Science and Art, School of Art and Architecture, antes de obtener un B.F.A. en Diseño Gráfico y una M.F.A. en Pintura de la Universidad de Buffalo.

Herta inició su carrera como profesora adjunta de pintura en la Universidad de Buffalo, luego dedicando su vida como profesora de diseño gráfico en el State University College de Buffalo. Han sido expuestos del arte plástico de Herta, sobre un estilo formalista de abstracción geométrica, sus pinturas y dibujos constructivistas en la Galería de Arte Albright Knox, el Centro de Arte Burchfield Penney, el Centro de Arte Contemporáneo Hallwalls y varias cooperativas locales alternativas dedicadas a la investigación y el desarrollo de videos para el teatro y la televisión.

En su trabajo, Herta buscó una nueva dirección en su representación del espacio pictórico, resultante del gran legado de nuestro mentor Seymour Drumlevitch. En sus propias palabras, Herta aspiraba a llegar al poder “… de una ambigüedad elusiva y mística”.

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Una elegía

Herta siempre denotaba una generosa calidez y profunda comprensión del ser humano. Incluso cuando éramos conscientes de nuestra fragilidad, en aquellos momentos de angustia, no teníamos que decir mucho para asegurarnos que todo estaría bien. En el silencio y distancia, nos apoyamos con una sensación consciente de lo extraordinario, a veces incluso con un jocoso donaire de lo incomprensible del destino.

Desde que conocí a Herta en 1975, como profesora de pintura en la Universidad de Buffalo, ella compartió su riqueza de conocimientos y siempre me animó con mucho entusiasmo. Cuidó de mi bienestar hasta que ya no pudo. Nuestra amistad atestigua el hecho de que nadie tiene control sobre su destino, aunque nuestro amor persistió más allá de dichos límites.

En la confianza de Herta, en la labor de ser un artista visual y sobrevivir a las innumerables incertidumbres de una carrera profesional, encontré respuestas para saber manejar lo que el destino brindara.

Su humanidad, dignidad e inteligencia fueron una fuente de inspiración para todos nosotros, quienes tuvimos la suerte de conocerla. Más que mentora, Herta se convirtió en una fiel amiga. Nadie más podría ocupar su lugar en mi corazón.

Le debo a Herta mi posición, no sólo en la madurez emocional sino también intelectual. Sin ella, sería otro; a ella le debo el espíritu de ser auténtico y reflexivo.

R.F.M.

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In Memoriam Herta Lager Kane

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 El destino

      De las lágrimas, el destino y el azar nos dibujaron una sonrisa, 
como de los fracasos nos trajeron un consuelo.
Miramos hacia arriba después de tropezar
y al tocar fondo,
confiamos en alzarnos.
      En la soledad encontramos nuestra compañía, 
y al ayudar a otros, 
fuimos ayudados.
Incluso en la búsqueda de la perfección,
conocimos nuestras fallas.
      En la brevedad de cada instante
nada parecía descansar para ser poseído.
Cuando nos maravillamos del gran arco del tiempo,
Este nunca expira  
aun ante la desesperanza.
      Los flujos y reflujos de las diosas, las tres Moirai y Tyche,
en sus excesos de sabores y sinsabores,
no nos impedirán seguir adelante,
aunque nos encontrásemos conscientes 
de nuestras imperfecciones.

Ricardo F Morin, December 29, 2021, coautor Billy Bussell Thompson

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Herta’s Art

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Herta Kane, artista estadounidense nacida en Austria (1928-2021), Pintura titulada “Sin título”, c. 1980, Acrílico sobre lienzo, díptico, 49 5/8 7/8 “x 50”, Donación del artista a Burchfield Penny Art Center Collection 2002. https://burchfieldpenney.org/art-and-artists/people/profile:herta-kane/

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Herta Kane, artista estadounidense nacida en Austria (1928-2021), Pintura titulada “Sin título”, c. 1980, Acrílico sobre lienzo, díptico, 57 7/8 “x 37 5/8”, Donación del artista a la Colección Burchfield Penny Art Center, 2002. https://burchfieldpenney.org/art-and-artists/people/profile:herta-kane/

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Herta Kane, artista estadounidense nacida en Austria (1928-2021), obra sobre papel titulada “Sin título”, Acrílico y collage sobre papel, 10 1/2 “x 10 1/2”. Donación de Arts Development Services, Inc., 1978 a la Colección Burchfield Penny Arts Center, 1978. https://burchfieldpenney.org/art-and-artists/people/profile:herta-kane/

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Herta Lager-Kane (1928-2021) Artista estadounidense nacida en Austria, obra sobre papel, “Sin título”, 1978; rotulador acrílico y con punta de fieltro sobre papel de dibujo, 10 “x 21”, Gift of the Arts Development Services, Inc., 1978. https://burchfieldpenney.org/art-and-artists/artwork/object:1978-006-012-untitled/

« Recuerdos de Herta »

January 6, 2022

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Foto proveída por la hija de Herta, Vivien Kane

En el verano de 1975 tomé un taller de pintura bajo la instrucción de Herta en la Universidad de Buffalo: A partir de ese momento evolucionaron los lazos de nuestra amistad. La sabiduría de Herta provenía de su propia vitalidad; su curiosidad parecía ilimitada. Exploraba temas de diferente índole, desde el arte informático hasta la caligrafía japonesa. Todo esto la realzó como artista. Como maestra que trataba con estudiantes, tenía poca paciencia y muchos de ellos se sentían intimidados por sus exigencias. Lo más memorable es que me enseñó que un artista tenía que evocar el significado que se esconde detrás de cada imagen. El arte no era una evolución progresiva; nada era nuevo: todo ya estaba hecho; el imperativo era hacer algo significativo.

Herta se identificó con las historias que compartí sobre mi familia y especialmente sobre mi madre. También me contó historias sobre sus propios padres, particularmente sobre cuánto admiraba a su padre. A través de los años, la lealtad de Herta fue constante. Ella instaba atenta como una madre. Siendo 26 años mayor que yo, me preguntaba por qué quería pasar tanto tiempo con ella. Respondí que la gente de mi edad me aburría.

El último semestre de mi tercer año, Herta me invitó a almorzar con su esposo Ernest, un cardiólogo en el Hospital de Administración de Veteranos al lado de la universidad. Esa mañana, algunos estudiantes habían prendido fuego afuera de mi puerta. Llamé a la policía de la universidad pero no acusé a nadie. Más tarde le conté a Herta lo que había sucedido. Ella y su esposo me aseguraron que todo estaría bien. Esa tarde escuchamos la música de Handel y Brahms, hablamos sobre la poesía de las matemáticas y discutimos las polémicas de la antropología del arte. Esa noche no volví a mi dormitorio universitario, sino que me quedé con un estudiante de arquitectura polaco: Jurek Pystrak me invitó a quedarme con él hasta que se arreglaran las cosas. Poco sabía lo importantes que llegarían a ser Herta y Jurek.

Mientras estudiaba para los exámenes finales, alguien que no conocía se me presentó. Parecía que había sido mi guardaespaldas desde el momento del incendio en el dormitorio. Nunca supe por qué me vigilaba. Más tarde, Herta comentó: “… la universidad debió haber hecho un balance de lo laxo que era su sistema de seguridad”.

Después de que me fui a Yale para realizar estudios de posgrado y Jurek se mudó a Berlín, Herta y yo nos mantuvimos en contacto. A veces nos encontrábamos en Manhattan e íbamos a museos y galerías. Después de haber terminado mis estudios en Yale, trabajé como escenógrafo en Manhattan. En 1988 visité Herta en Buffalo. Su esposo Ernest había muerto dos años antes. Herta y yo fuimos a la función inaugural de Abingdon Square de María Irene Fornés (1930-2018) en el Studio Arena Theatre. Esa noche, Herta y yo tuvimos la oportunidad de hablar con ella (yo había realizado la escenografía de tres de sus obras, que se habían estrenado en la ciudad de Nueva York). De nuevo en 1989, visité Herta en Buffalo; allí asistimos a una retrospectiva del pintor Seymour Drumlevitch, quien había sido nuestro consejero académico, mentor artístico y amigo.

En 1992, Herta asistió a mi primera exposición solista de pinturas en Manhattan. Aunque no la vi entonces, nos mantuvimos en contacto por teléfono. Karl, la pareja de Jurek en Berlín, le dijo a Herta que Jurek había muerto de SIDA en 1984. Esto nos sorprendió a ambos; explicaba por qué no habíamos tenido noticias de Jurek durante ocho años. Herta fue fundamental para conectarnos con el pasado de Jurek. Luego, Karl visitó mi estudio de pintura en Tribeca. Posteriormente, invitó a Herta a un crucero para pasar una noche en el Rin y conmemorar su inminente muerte (éste había descartado mi optimismo sobre el tratamiento antirretroviral como un sentimentalismo misionero). Le dije a Herta que la perspectiva de Karl era totalmente fatalista.

Cuando conocí a Herta por primera vez, intuí que ella estaba luchando contra la depresión. Más tarde supe que gran parte de su búsqueda de afecto no había sido correspondida. Su esposo también estaba luchando contra la depresión, habiendo intentado suicidarse si no hubiese sido por su esposa. Luego ella lo cuidó durante un largo período de enfermedad. Después de su muerte, su círculo de amigos se redujo. Ella pensó que no era bienvenida por otras parejas. En esos años, Herta estaba sola y plagada de culpabilidad. Desconcertada, llamaba a mi puerta a altas horas de la noche, mucho después de la medianoche, pidiendo apoyo. Ahora, en la década de los 90, nuestros papeles se invirtieron: Ella venía en mi ayuda, alimentando mi optimismo y ayudó a recuperarme del suicidio de mi pareja de tres años.

Luego, en la primavera de 2005, Herta conoció a David, mi pareja durante cinco años. Mientras caminaba hacia la avenida para ayudarle a ella a tomar un taxi, me dijo que sólo deseaba haber conocido a alguien como David por sí misma. Su declaración no me sorprendió, aunque tocábamos el pasado por sus bordes. Comprendí que David le recordaba su deseo de haber conocido durante su vida a alguien de igual sensibilidad.

En mayo de 2008, David y yo asistimos a la celebración de su octogésimo natalicio en Filadelfia. Conocimos a toda la familia, incluidos sus nietos. Antes del festejo, Herta me había confiado a menudo sus inseguridades acerca de ser abuela. Ella cuestionaba cómo la percibían sus nietos y yerno, de si fuese aceptada por ellos. Más que nunca estaba consciente de su acento alemán, aunque lo glorificase como una distinción sofisticada. Estos fueron años importantes para Herta, pero la carga de sentirse desplazada en una nueva vida pesaba mucho sobre sus hombros.

En 2011 mi madre murió de Alzheimer a los 84 años. Durante los años anteriores le había mencionado a Herta que solía llamar a mi madre en Venezuela para leerle Don Quijote. De vez en cuando mi madre reaccionaba con sonidos guturales, que yo tomaba por afirmaciones de risa. Durante estas conversaciones, comencé a tomar conciencia de las propias dificultades de Herta en su percepción de la realidad. Ella se agitaba fácilmente. A menudo se sentía incomprendida. Desencadenaba eventos pasados, como si estuviesen ocurriendo en el presente. Le escuché en silencio, esperando que pudiese recuperar la calma. Traté de interesarla en otros asuntos. ¿Seria esta la razón por la cual me dijera que era importante para nosotros estar en contacto? A partir de entonces traté de llamarla hasta que ya no fue posible. Después de lo que pareció ser un largo período de silencio, su hija Vivien me llamó para informarme que Herta necesitaba la atención de una guardería las 24 horas. David y yo condujimos desde Manhattan para visitarla en Pensilvania. En 2016 Herta todavía podía hablar. Creí que se acordaba de mí hasta nuestra despedida, cuando dijo lo agradable que había sido conocerme.

Durante nuestra visita, Herta parecía alerta. Después de mostrarle fotografías de nuestro hogar en Fort Lauderdale, hizo varios comentarios extravagantes. Con descaro, criticó los cojines que parecían donas y estaban completamente fuera de sitio. Su ingenio parecía tan perspicaz como siempre. Pero luego nos contó sus recomendaciones para la escuela de posgrado, en la que —para mi horror— me había llamado del calibre de Leonardo da Vinci. El caso es que a ella le encantaba ser polémica.

El verano antes de su muerte, Herta estaba mucho más limitada en movimiento y habla; se veía apática, aunque sonreía a menudo con lo que parecía ser un dejo de resignación. Hubo un momento de bromas entre nosotros, cuando ella repentinamente frunció el ceño con una mirada furtiva y pícara. Nos sonreímos con asombro y ella jadeaba de regocijo. Seguido esto, Herta hizo un gesto, con las manos alrededor de la boca, como si preguntase por qué requería de mi bigote. Luego le mostré uno de mis cuadros geométricos. Ella lo miró, alzó sus cejas abriendo los ojos ampliamente y dijo “¡BIEN”! Me conmovió su aprobación. Ella parecía estar al mando. Mientras tanto seguía saboreando su helado de vainilla, jugando sin rumbo fijo con la cucharilla, y se negaba a dejar que nadie le ayudara. Cuando nos despedimos, mencionamos que regresaríamos en la primavera, y ella dijo con la misma expresión facial: “¡BIEN”!

Los recuerdos de la pérdida de un ser querido son dolorosos, precisamente porque nos amamos. Aceptar su pasado con humildad es la única opción por su pérdida. Es indiscutible que abrazamos nuestra existencia a través de sus recuerdos. El duelo es el momento que nos exige soportar el sufrimiento con paciencia.

De espaldas a Times Square en 1998

Escrito por Ricardo Morin y editado por Billy Bussell Thompson

« Wislawa Szymborska »

December 19, 2021

In memoriam Herta L. Kane

«Un preámbulo al lenguaje»

Las palabras son símbolos no necesariamente veraces.  Les dotamos de significado para apaciguar nuestro desconcierto ante aspectos de la realidad que no podemos comprender plenamente.  Quizás escribir sea el esfuerzo de la conciencia para superar su fragilidad.

Anónimo
Wisława Szymborska nació el 2 de julio de 1923 en Bnin [ahora parte de Kórnik], Polonia.   Murió el 1 de febrero de 2012 en Cracovia.   Fue una poeta cuyas exploraciones inteligentes y empáticas de cuestiones filosóficas, morales y éticas le valieron el Premio Nobel de Literatura en 1996.

Unas palabras sobre el alma

  • Poema escrito por Wislawa Szymborska, publicado 1 de Julio del 2000, traducido del polaco por Stanislaw Baranczak and Claire Cavanagh en 2006 y transpuesto al español e inglés por Ricardo Morin y Billy Bussell Thompson, diciembre 2021
     A veces tenemos un alma. 
Nadie la tiene sin parar, 
ni para siempre.


     Día tras día,
año tras año,
podrían transcurrir sin ella.


     A veces se anida en nosotros por un rato,
como en los miedos y arrebatos de la niñez, 
y a veces en nuestro asombro ante la vejez.


     Rara vez nos tiende una mano
con tareas tediosas,
como al mudar de muebles,
llevando equipaje,
y caminando un largo trecho en calzado tieso.


     Nos huye 
cuando la carne deba ser molida
y las peticiones deban responderse.


     De cada mil conversaciones
participa en una,
a veces ni siquiera en ello,
pues prefiere el silencio.
Cuando nuestras entrañas transitan del dolor sordo al intenso
ella se ausenta.


     Es quisquillosa:
no le gusta vernos entre muchedumbres.
Las aspiraciones de dudosa ventaja
y el asqueroso deseo de colarse la enferman.


     Para ella el regocijo y la melancolía
no son contrarios.
Ella se halla en nosotros
sólo en la unión de ambos.


     Pudiéramos contar con ella
si no estuviésemos seguros de nada
y curiosos sobretodo.


     De todos los objetos
favorecería a los relojes con péndulos
y espejos que permaneciesen en sigilo
sin nadie mirarles.


     No dice de dónde viene
ni cuando partiría de nuevo,
aunque aguardase tales cuestiones.


     Por alguna razón de ser
la necesitamos,
y ella a nosotros por igual.

Ricardo Federico Morin Tortolero

Editor, Billy Bussell Thompson