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Serie Búfalo, Nº 5
48″ x 48″
Óleo sobre lienzo
1979
Sobre la práctica, la atención y las condiciones de la visión
Ricardo F. Morín
22 de febrero de 2026
Oakland Park, Florida
La distancia respecto al arte comercial no surgió de la falta de familiaridad, sino de décadas de implicación sostenida. Durante casi cuatro décadas posteriores a mi graduación en pintura de estudio, interactué directamente con galerías, museos, asesores de arte, coleccionistas y compradores privados. Estos encuentros formaron parte de mi formación, introduciendo el lenguaje de la colocación, la negociación, el encuadre institucional y la representación. También revelaron con qué facilidad la vida de una imagen puede volverse secundaria frente a la expectativa, la marca o el cálculo.
Nada en estas experiencias fue singular ni dramático. Más bien, apareció una disonancia gradual. Las conversaciones en torno a la obra a menudo se desplazaban de las condiciones bajo las cuales había llegado a existir. Lo que exigía atención sostenida en el estudio podía traducirse en categorías externas al acto de ver: ya fuera mediante la valoración de mercado, el encuadre curatorial o el contexto institucional. El desequilibrio rara vez era explícito, pero permanecía perceptible.
Tras años de tales encuentros, surgió una mayor distancia. No fue rechazo, sino clarificación. La cuestión no era el comercio o las instituciones en sí mismas, sino el desplazamiento sutil de la atención que a veces introducían. Cuando la atención se orientaba hacia la recepción o el posicionamiento, la imagen corría el riesgo de perder el espacio silencioso en el que primero se hizo visible. Reconocerlo cambió la manera en que continué trabajando.
La decisión de dejar circular la obra sin reservas o de regalarla fue algo natural. Fue menos una renuncia que un medio de preservación. La práctica ya había ofrecido lo esencial: una forma de gozo independiente de la valoración, firmeza en momentos de vulnerabilidad y compañía con imágenes cuyo sentido se despliega lentamente y sin exigencia.
Desde esta perspectiva, la autoría aparece como provisional. La obra no se origina en el mercado, ni pertenece por completo al autor. Surge de convergencias no plenamente gobernadas por la intención. Vive en la distancia que ni la propiedad ni el intercambio pueden clausurar.