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« Pragmatismo:  Lo que es y lo que no es »

February 28, 2026
Ricardo F Morin
Lo que es y no es
CGI
2026

Ricardo F Morin

5 de enero de 2026

Oakland Park, Fl

Axioma aspiracional V

El pragmatismo suele presentarse como realismo.  Aparece como sobriedad, madurez y rechazo de la ilusión.  Habla en el lenguaje de lo viable más que en el de lo deseable.  Al hacerlo, el pragmatismo se distancia de la ideología, al tiempo que reproduce resultados ideológicos. 

Con el tiempo, el pragmatismo deja de describir un método y comienza a funcionar como una postura.  Se convierte en una forma de señalar seriedad.  Los principios se reformulan como lujos y la convicción se recodifica como rigidez.  Los límites éticos no se rechazan de forma explícita.  Se tratan como impracticables.  

Tras la resiliencia, el pragmatismo completa el giro de la resistencia hacia la aceptación.  Donde la resiliencia pide adaptación, el pragmatismo pide acuerdo en que la adaptación es razonable.  La aceptación se elogia como inteligencia y no como rendición.  Objetar pasa a ser una señal de incomprensión del funcionamiento del mundo.  

A medida que el pragmatismo se impone, las alternativas comienzan a estrecharse.  Las opciones se reducen a lo que puede implementarse de inmediato.  Lo posible cede su lugar a lo manejable.  Lo que no puede ejecutarse dentro de las restricciones existentes se descarta como inviable.  

El pragmatismo no niega los límites.  Los aplaza.  A nivel de justificación, se convierte en una forma de decir ahora no.  La demora sustituye al rechazo.  La postergación reemplaza al juicio.  Ambas desplazan los límites de la decisión hacia el tiempo.  

Las consecuencias de esta postura se distribuyen de manera desigual.  Quienes están protegidos de los efectos suelen definir qué cuenta como pragmático.  Quienes quedan expuestos deben vivir con la decisión.  El pragmatismo desciende, mientras la consecuencia no asciende.  

El pragmatismo gobierna por el tono más que por el argumento.  Prefiere la calma a la urgencia y la compostura a la insistencia.  La pasión se considera descalificante, mientras la contención se toma como prueba de razón.  Así, el pragmatismo clausura el debate sin hacerlo de forma explícita.  

Lo que el pragmatismo es, entonces, es un método para elegir entre opciones restringidas.  Es una respuesta a la limitación.  Es una herramienta.  

Lo que el pragmatismo no es es una ética.  No es una justificación para abandonar los límites.  No es prueba de que lo disponible sea suficiente.