
El comedor Wedgwood del Lotos Club, en Nueva York, con su decoración neoclásica de inspiración georgiana.
A menudo me he preguntado cuán firme es el sentimiento de pertenencia que se funda en la acogida de los demás. Los intereses compartidos y el afecto pueden hacer que una reunión nos resulte tan acogedora como nuestro propio hogar. Sin embargo, una velada puede perturbar ese sentimiento sin que medie ninguna falta manifiesta de cortesía. Recuerdo una de esas veladas en Nueva York, en una cena celebrada con motivo del matrimonio de dos amigos.
En junio de 2013, después de que el Tribunal Supremo anulara la disposición de la Ley de Defensa del Matrimonio que impedía el reconocimiento federal de los matrimonios entre personas del mismo sexo, nuestros amigos John y Ted se casaron en una pequeña ceremonia privada en su residencia de Washington D. C. Llevaban más de dieciséis años juntos, casi tanto tiempo como David y yo. Su decisión de casarse apenas había dejado tiempo para reunir a sus familiares y amigos más íntimos de Nueva York y de otros lugares. Por ello organizaron una cena en la sede del Lotos Club, del que John, escritor, y Ted, musicólogo, eran socios desde hacía algún tiempo.
La sede se encuentra en el número 5 de la calle 66 Este. Un grupo de jóvenes escritores, periodistas y críticos fundó el club en 1870 y tomó su nombre del poema de Tennyson «Los lotófagos», que evoca el episodio de la Odisea en el que quienes prueban el fruto pierden todo deseo de regresar a su hogar. Los fundadores quisieron que el nombre evocara reposo y armonía.
Durante el aperitivo, la conversación no podía ser más grata. Entre los invitados estaban el hermano mayor de Ted, asesor financiero, y su esposa, una ilustradora inglesa especializada en flora y fauna; un organista de iglesia; alguien que trabajaba para una fundación musical; un arquitecto; y dos actores, uno retirado y el otro aún en activo, ya septuagenario. Hablamos de un estreno cinematográfico reciente y de cuanto habían vivido nuestros anfitriones antes de llegar a aquella celebración. Me reconfortaba encontrarme entre personas que, como yo, habían acudido a celebrar una felicidad tanto tiempo postergada.
En el comedor de estilo georgiano, la conversación derivó hacia las quejas habituales: una educación que ya no cumplía su cometido, una nueva generación sin preparación suficiente para competir con las de otros países, una presidencia en la que parecían sucederse dos familias. Escuché en silencio. Después se habló de los inmigrantes y el tono se endureció. Las personas de las que se hablaba parecían quedar muy lejos de aquella mesa.
Al fin me atreví a intervenir. Dije que los hispanos no eran ajenos a este país, que los españoles habían llegado a sus costas casi un siglo antes de que los ingleses se establecieran en Jamestown y que el país dependía del trabajo de mexicanos y centroamericanos, cualquiera que fuese su situación legal. Los comensales acogieron mis palabras con cortesía. Nadie manifestó un desacuerdo claro; la conversación dejó atrás mis palabras y siguió su curso.
Todos seguían tan afables como antes, y yo me sentía aún más fuera de lugar.
Cuando nos disponíamos a salir, alguien comentó que el club ocupaba aquel edificio tan solo desde 1947. La casa, de estilo neorrenacentista francés, se había construido en 1900 para la hija y el yerno de Margaret Vanderbilt Shepard. Salí a la calle 66 Este y volví la vista hacia la fachada.
Ted cumplirá setenta años el 7 de septiembre de 2027, y nos han invitado a celebrarlo con él en la misma casa. Con los años, me resulta más difícil pensar que aquella conversación solo me produjo un malestar pasajero. No sé qué se dirá en aquella mesa. Volveré con afecto por nuestros anfitriones y con el recuerdo de una distinción que me inquietó aquella noche: se daba por hecho que unos inmigrantes formaban parte del país, mientras que la presencia de otros seguía en entredicho.
Ricardo F. Morín
15 de octubre de 2026
En tránsito
Tags: Aceptación selectiva, Amistad, Cortesía, Lotos Club, Matrimonio igualitario, Nueva York, Pertenencia
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